Splendeurs et misères. Images de la prostitution 1850-1910. Este era el título de una exposición que he podido visitar a primeros de año en el Museo d’Orsay de Paris. Sólo tres meses ha estado abierta al público esta primera y gran manifestación consagrada al tema de la prostitución retratada por los artistas franceses y extranjeros. Se trataba de mostrar el importante lugar que ha ocupado este tema dentro de la pintura moderna.

La exposición evocaba el estatus de las “pierreuses” (el más bajo nivel en esta escala. Su nombre viene de “pierre”, piedra, a nivel del suelo), oficiando clandestinamente en las profundidades de la noche, de las empleadas de brasseries, pensionadas en prostibulos, cortesanas recibiendo a sus admiradores en una lujosa mansión… En el Siglo XIX la prostitución vista desde muchas miradas porque como “un mal necesario” destinado a colmar la “brutalidad de las pasiones del hombre”, no se consideraba como un delito y estaba organizada y se controlaban las enfermedades venéreas por la policía como medida de salud pública.

Este tema no cesó de obsesionar a novelistas y poetas, dramaturgos, compositores, pintores y escultores. La mayor parte de los artistas del siglo XIX y de la primera mitad del XX han posado su mirada sobre los esplendores y miserias de la prostitución.

Por singulares que ellas sean, todas las miradas son exclusivamente masculinas.

Los lugares de sociabilidad y de diversión contribuyen a forjar la imagen de un Paris capital de los placeres. Hay un público variado que frecuenta El Moulin Rouge o El Folies-Bergère atraído tanto por el espectáculo como las posibilidades de encuentros galantes entre quienes actúan en ellos. En la Opera y el Teatro existe una prostitución de altos vuelos, sobre todo en los periodos de Carnaval donde se celebran grandes bailes enmascarados- Ciertos abonados tienen el privilegio de acceder a los camerinos para encontrar a las señoritas, a menudo salidas de un medio modesto que esperan encontrar un rico e influyente “protector”.

El burdel se convierte en una especie de laboratorio para los artistas de temas modernos y de un nuevo tratamiento del desnudo femenino, siendo un modo de revelar el anverso de la sexualidad burguesa. Como ningún otro Toulouse Lautrec da una visión y una humanidad únicas en las prostitutas de su tiempo.

Toulouse Lautrec. Femme tirant son bas 1893        Degas. Femme á la terrasse d'un cafe le soir       Munch. L'

La creación de la fotografía en 1839 inaugura una nueva era plasmando el cuerpo y la consumación de la sexualidad y permite la visión solitaria de las imágenes, pero no se refieren a prácticas reales en un burdel, sino que se trata de poses afectadas en los talleres de fotografía.

Jugando con esta ventaja sobre las jóvenes que han prosperado por haber actuado en algún espectáculo (Nana, de Emile Zola), las cortesanas se fotografían y difunden su imagen en esta capital erótica y social, dando el tono en materia de moda y buen gusto.

La Bella Otero 3 Reutlinger

Cuando se presenta en  el Salon de 1865 Olympia, el escándalo es brutal –una prostituta desnuda representada en un formato monumental- pero, esta obra busca probablemente encarnar la pintura de la vida moderna con la libertad del toque de Manet.

Olympia Manet

A finales del siglo XIX la prostitución se afirma como un tema moderno y digno de ser pintado por los artistas que acuden a Paris, en primer lugar por Toulouse Lautrec.

Posteriormente Picasso, Kupla o Van Dongen radicalizan el tratamiento de las formas inspirados por la vida nocturna parisiense (juegos de espejos y de luz artificial, maquillajes, medias coloreadas…) La mujer se transforma en objeto que se puede escrutar, estudiar, deformar.

La democratización de la fotografía favorece su emergencia amateur liberada de los estudios y dando accesibilidad a la representación de los interiores de los burdeles y lugares que antes estaban ocultos a las miradas curiosas.

Francamente, me pareció una magnifica representación del tema.

 

 

 

 

Gemma Olmos Jerez
Mayormente soy yo. No me gusta ser otro pero sí ponerme en lugar del otro. Intento aprender y a veces lo consigo. Amo a mis amigos y me siento correspondida. ¿Para qué más??
Gemma Olmos Jerez

Últimos post porGemma Olmos Jerez (Ver todos)

Comments

Deja un comentario