0.00 Promedio (0% Puntuación) - 0 Votos

La imagen de este texto es una fotografía hecha por Inma Ortega Salinas

 

Caminaba descalza junto a la orilla, y alguna ola atrevida saltaba por agarrarse a la falda que cubría sus rodillas. Se detuvo a contemplar el mar, mientras la brisa le hablaba en el pelo, el olor a salitre y libertad empapaba la vida de sueňos salados, y se le anegó la mirada en el agua resbalando desde el horizonte hasta altamar. Se perdió en los recuerdos tal vez, quizás tan solo respiró el momento, ¿quién sabe si se dejó llevar por el rumor del mar?, ¿quién niega que no estuviera contemplando como flotaba el aire sobre las olas?, tan solo se la veía disfrutar, respirarse a si misma, sonrió como si estuviera aprendiendo a hacerlo y se le relajó el momento sobre la piel.
Se le pasaron las horas nadando a la orilla del tiempo, revisando cada gota inventándose de nuevo y el mismo mar, las mismas olas embravecidas, dejaron escapar un grito pidiendo auxilio. Salió de sus pensamientos de un salto al vacío, envió los ojos a unirse con su mirada y pudo ver a lo lejos la mano de un niňo, un niňo con voz de agua que pedía socorro, se ahogaba, no lo dudó, una barca sin rumbo se alejaba de él, gritaba palabras de espuma, “me ahogo”, con la frase entrecortada, ella nadó en contra del mar y en contra del tiempo, puso su alma en ello, era buena nadadora, confiaba en su capacidad. Cada brazada acogía el grito desesperado del niňo, cada vez que el aire entraba en los pulmones de ella, se le llenaban a él de agua. Tenía que llegar, no había tiempo, una corriente extraňa alejaba al pequeňo lentamente, el mar había decidido quedárselo, ella era madre, y luchó con todas sus fuerzas por llegar a él, sus lágrimas pensaban en la madre de aquel niňo y se mezclaban con el agua. Nadó, buscó fuerzas en el útero, en el alma, no midió el tiempo ni la distancia se le olvidó lo imposible de su propósito, llegó hasta el niňo y ya no estaba, sus brazos rotos de extenuación se dejaron caer junto al cuerpo, buscó a ese niňo bajo el agua, cayendo hacia las profundidades con los ojos abiertos de par en par, con el mar dentro de ellos, lo buscaba moviéndolos de un lado a otro de forma nerviosa y se cerró la noche en su mirada, mientras el sol brillaba en la superficie.
En la orilla un hombre envuelto en llanto gritaba su nombre, Danielaaaaaaaa, se le notaba exhausto, le colgaba la respiración hasta rozar la arena, no había podido llegar a tiempo. Cuando quiso darse cuenta de su ausencia ella ya le llevaba ventaja, se le notaba el desconsuelo en las entraňas, se derrumbó sobre una arena completamente ajena a aquella orilla. Mientras sus lamentos se le atragantaban en la frustración, llegaron las gentes del pueblo, personas que lo conocían de toda la vida, desde que de pequeňos aprendieron a pescar. Un hombre muy corpulento se agachó y lo incorporó como quien recoge un harpón de la cubierta de un barco y lo rodeó en un abrazo que ocupó el espacio.
Casi todos lloraban a pie de mar, quien no lo hacía negaba con la cabeza, y al fin una anciana dejó salir de su voz arrugada:
< Se veía venir, Daniela perdió la cabeza desde que se ahogó su hijo hace un aňo, que descansen juntos en el lugar que se los llevó a ambos.

 

Soy Jordi Hortelano, nací en Badalona un 9 de septiembre de 1972, actualmente resido en Barcelona. Inicié mi periplo como escritor el 17 de febrero de 2016 con la publicación de un relato con doble lectura, El secreto del seňor Evol. Su gran aceptación y mi actividad en Facebook con la publicación de poemas y microrelatos me ha introducido en mundos como el de la librería LibrUp, ubicada en la calle Rosselló 361 de Barcelona. Un espacio para autores indies, donde podemos vender muestros libros e incluso editarlos y publicarlos, y en la que se celebran eventos, como concursos de poesía, presentaciones, grabación de programas literarios y entrevistas. También gracias a mi pequeňo libro y mi actividad literaria en las redes, pude ingresar como columnista en desafíosliterarios.com, una página creada para dar cabida a escritores noveles que busquen una buena promoción y a lectores ávidos de letras emergentes. En ella escribo todos los martes a las 20:00h un relato o poema en mi columna Goteando letras. Una actividad que me ha proporcionado afortunadamente un amplio número de lectores y conocer a otros escritores de calidad. En esta página, también he podido vender mi libro y apuntarme al taller de Enrique Brossa, donde he ido ampliando mis conocimientos sobre la escritura e intentando mejorar en mis textos. Es corta de momento mi andadura en este nuevo mundo, pero ya he tenido el honor en menos de un aňo de ser entrevistado tanto en LibrUp como en desafíosliterarios.com, en dos cadenas de radio locales y formar parte de eventos como la firma de ejemplares el día del libro o el black friday. Y he tenido además el privilegio de ser miembro de un jurado en un concurso de poesía y contertulio en un programa literario llamado Letras perdidas. Ahora mismo estoy preparando la segunda edición con Casandra 21 de El secreto del seňor Evol, tras dos tiradas de cien ejemplares vendidas con Bubok y culminando dos libros más, una novela corta de humor y un recopilatorio de relatos y poemas. Además he escrito una novela titulada Mientras el tiempo descansa que publicaré más adelante. Tengo amén de todo esto, otros proyectos individuales y en colaboración con otras personas.

Últimos post porJordi Hortelano (Ver todos)

Comments

Deja un comentario