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—Mami, ¿por qué no vamos más veces a casa de Adrián?
—Porque no se puede estar siempre en casa de los demás, hijo mío.
—¿Y por qué no se puede, mami?
— Porque la gente muchas veces quiere estar sola, haciendo sus cosas.
— ¿Qué cosas, mami?
—Pues cosas, hijo. A cada persona le gusta hacer cosas diferentes, ver la tele, echarse la siesta, leer… dame la mano aquí, que hay un semáforo.
—¿Por qué no vamos en coche, como todo el mundo, mami?
—Todo el mundo no va en coche, además nosotros no tenemos coche y tenemos que ir andando.
—Dame la mano que hay otro semáforo.
—Mami, ¿cuánto falta para llegar a casa de Adrián?
—Pues… unos quince minutos.
—¿Y cuánto es eso, mami?
— Un poquito menos de lo que dura un capítulo de Tom y Jerry.
—Ah, que bien, queda muy poquito.
— Mami, ¿a ti que te gusta hacer cuando estás en casa?
—Cuidarte.
La sonrisa del niño se va donde se pierde su mirada feliz a jugar con ella.
—Mami, a mí me gusta mucho estar contigo —añade con las palabras cayendo de esa sonrisa.
—Y a mí estar contigo, cariño. Eso es lo que más me gusta del mundo.
El niño coge fuerte de la mano a su madre, orgulloso.
—Mami, aquí te cojo la mano porque tiene pinta de ser muy peligroso, ¿verdad? Pero tú ya sabes que ya soy mayor.
—Hijo mío, si te pido que me cojas la mano es porque tengo miedo yo, y de tu mano voy más segura porque sé que me protegerás.
El niño mira a ambos lados de la calle, levanta la cabeza, saca pecho y camina firme sobre la acera.
—Mami, tú ya sabes que te quiero mucho, pero… a mí lo que más me gusta es jugar con Adrián.
—Ya lo sé, hijo. Le quieres mucho, ¿verdad?
—Sí mami, me lo paso muy bien con él. Siempre estamos juntos en el patio, y su mamá me da de merendar todas las tardes hasta que llegas tú de trabajar.
—Sí, hijo mío, la mamá de Adrián se porta muy bien con nosotros, por eso tú te tienes que portar bien siempre.
—Mami, ¿tú quieres mucho a la mamá de Adrián?
—Sí, es muy buena mujer.
—¿Más que a papá o a la abuela?
—Es diferente, la quiero como tú quieres a Adrián.
—Fiuuuu,—intenta silbar el niño como ha visto hacer a los mayores- pues si que la quieres.
—Mami, yo creo que ya van por el segundo capítulo de Tom y Jerry.
La madre no puede contener una carcajada.
—Ya llegamos, este es el último semáforo. Dame la mano.
La madre y su hijo llegan a una portería, ella aprieta el timbre de uno de los pisos, les abren, suben en ascensor, la puerta del piso está entreabierta.
—Holaaaa —dice la madre entrando con su hijo y cerrando tras de sí.
Se saludan las madres con dos besos cómplices mientras el niño ya se ha sentado en el suelo a jugar con Adrián.
Dos cafés humeantes salen de la cocina sobre una bandeja mostrándose como perfectos anfitriones junto a unas magdalenas integrales dispuestas a dejarse desmenuzar. La madre de Adrián vuelve a entrar en la cocina y retorna al salón con un batido de cacao y una pasta de chocolate para el amiguito de su hijo.
—Ay, amiga, no sé cuándo te voy a poder agradecer todo lo que haces por nosotros.
—Ya me lo agradeces, tu hijo quiere muchísimo al mío y lo veo muy feliz.
—Ay hija, sí, es una suerte. A mi niño le sonríen los ojos cuando ve a tu Adrián.
Míralos como juegan, sin darse cuenta del mundo, como ríen, solo por estos momentos merece la pena todo.
—Mujer, hablas como si la vida fuese un suplicio. La vida es como un espejo, si le sonríes, te sonríe.
La madre, intenta devolver una sonrisa en lo que se acaba convirtiendo en una mueca de resignación.
—¿Qué tal tu Braulio? ¿No ha encontrado nada, aún?
—No, ya estamos un poco desesperados, no sabemos donde ir, y lo peor es mi hijo que lo sufre a su manera. Siempre me pregunta que por qué su papá no trabaja como el papá de Adrián. Aunque por fortuna le sigue admirando como cuando trabajaba, es su mayor referente, su ídolo.
De repente se oye un grito furioso en el salón y Adrián es golpeado con furia por su mejor amigo, cuando ambas madres llegan a ellos como rayos, Adrián está debajo del niño, que le golpea sin dejar de hacerlo un solo instante. La cara del agredido se cubre de llanto, mientras sus ojos incrédulos miran a su amigo, con un por qué sangrándole en el labio.
La madre, con una expresión entre horrorizada y avergonzada separa a su hijo de Adrián, mira a su amiga que desconcertada tiene en sus brazos a su pequeño bañado en llanto.
—¿Pero qué ha pasado? —pregunta al fin la madre del agresor.
— No me hacía caso, mami.
—¿Y esa es una razón para que reacciones así? Anda vámonos, añade pidiendo perdón con los ojos a su amiga al tiempo que coge a su hijo del brazo para dirigirse a la puerta.
Al salir la situación le impide esperar el ascensor y bajan las escaleras, llegan a la calle y la madre consigue hablar:
—Cuando lleguemos a casa, nos vamos a sentar y me lo vas a explicar todo. No entiendo hijo mío, que te ha dado, con lo que tú quieres a Adrián y lo bueno que es él contigo.
En ningún momento durante el camino mira a su hijo, se mantiene firme, mientras el pequeño se derrama en llanto sobre el asfalto.
—¿Por qué lloras? —pregunta la madre sin mostrar la más mínima condescendencia—. Le has pegado tú a él.
—Porque no lo entiendo, acierta a decir el pequeño con la voz entrecortada por las lágrimas.
—¿El qué no entiendes?
—Tú dices que no entiendes porqué le pego a Adrián, si le quiero tanto.
El niño se traga el llanto y su respiración se ahoga por un instante antes de continuar.
—¿Y por qué entiendes que papá, que te quiere tanto, te pegue a ti?

Soy Jordi Hortelano, nací en Badalona un 9 de septiembre de 1972, actualmente resido en Barcelona. Inicié mi periplo como escritor el 17 de febrero de 2016 con la publicación de un relato con doble lectura, El secreto del seňor Evol. Su gran aceptación y mi actividad en Facebook con la publicación de poemas y microrelatos me ha introducido en mundos como el de la librería LibrUp, ubicada en la calle Rosselló 361 de Barcelona. Un espacio para autores indies, donde podemos vender muestros libros e incluso editarlos y publicarlos, y en la que se celebran eventos, como concursos de poesía, presentaciones, grabación de programas literarios y entrevistas. También gracias a mi pequeňo libro y mi actividad literaria en las redes, pude ingresar como columnista en desafíosliterarios.com, una página creada para dar cabida a escritores noveles que busquen una buena promoción y a lectores ávidos de letras emergentes. En ella escribo todos los martes a las 20:00h un relato o poema en mi columna Goteando letras. Una actividad que me ha proporcionado afortunadamente un amplio número de lectores y conocer a otros escritores de calidad. En esta página, también he podido vender mi libro y apuntarme al taller de Enrique Brossa, donde he ido ampliando mis conocimientos sobre la escritura e intentando mejorar en mis textos. Es corta de momento mi andadura en este nuevo mundo, pero ya he tenido el honor en menos de un aňo de ser entrevistado tanto en LibrUp como en desafíosliterarios.com, en dos cadenas de radio locales y formar parte de eventos como la firma de ejemplares el día del libro o el black friday. Y he tenido además el privilegio de ser miembro de un jurado en un concurso de poesía y contertulio en un programa literario llamado Letras perdidas. Ahora mismo estoy preparando la segunda edición con Casandra 21 de El secreto del seňor Evol, tras dos tiradas de cien ejemplares vendidas con Bubok y culminando dos libros más, una novela corta de humor y un recopilatorio de relatos y poemas. Además he escrito una novela titulada Mientras el tiempo descansa que publicaré más adelante. Tengo amén de todo esto, otros proyectos individuales y en colaboración con otras personas.

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Comments

  1. Este tipo de lecturas me encanta leerlas. Bien escritas y con una gran enseñanza que se desvela al final, como por sorpresa, para sacudirnos un poco y hacernos reflexionar. Enhorabuena, Jordi, por tu relato. Me gustaría leer ese relato breve de “El secreto del señor Evol”.

     
    1. Gracias Juan, todo un halago viniendo de tí, te he leído en varias ocasiones y siempre he compartido. Me gusta mucho como escribes es un honor compartir espacio contigo.
      Respecto a mi relato El secreto del seňor Evol lo puedes adquirir en:
      http://www.bubok.es lo compras y te lo envían a casa, en la página te pone además en que tiendas digitales lo puedes encontrar.
      Y si lo quieres adquirir en tiendas físicas lo tienen en Madrid(C/Belén 13) y en Barcelona(c/ Valencia 16 y c/Rosselló 361).
      Es un relato muy entretenido con una particularidad,si al final descubres el secreto, al volverlo a leer cambia la perspectiva de la historia.
      Gracias Juan, te sigo.

       

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