5.00 Promedio (99% Puntuación) - 1 voto

Bruuuuuuuuuuuuuum, bruuuuuum, bruuuuuuum, bruuuuum, brum, brum, brum.

– Oh, ¿qué es ese horrendo ruido?, nunca oí algo parecido.

< No os alarmeis mi princesa,

salid de vuestra sorpresa,

la causa del alboroto

es el ruido de mi moto.

-¿ Moto, como que moto?,

¿pero vos no sois el caballero que viene a salvarme del dragón?

< Sí, claro.

–  ¿Y venís en moto?, no me lo puedo creer, espero que sea un error.

< No sufrais que yo os explico,

venir montado a caballo,

me sale por ojo y pico,

mucho más lógico hallo,

debido a que no soy rico,

el venir a rescataros,

con mi preciosa motico.

– No me hables en verso cenutrio, ya no tiene sentido, además ni siquiera sabes rimar. ¿ Motico?, en todo el hocico te daba yo con la motico. Vamos a ver, ¿tú te crees que yo llevo tanto tiempo encerrada en la torre del castillo sin ni siquiera salir a estirar las piernas para que me venga a buscar un caballero en moto?. No me merezco esto, años llevo esperando, soñando con un apuesto héroe que llegue al galope para salvarme de las fauces del dragón y me viene un tipo en moto que ni tan solo sé si es guapo.

<¿No?, miradme y juzgad.

– No te veo, mameluco, no llevo las gafas.  ¿Acaso crees que voy  a asomar mi preciosa cabeza real a la ventana de la torre con las gafas puestas?, no tengo tan poco glamour. Claro que si llego a saber que vienes en moto salgo en chándal. Además pensé que escalarías hasta mi ventana después de matar al dragón y me tomarías por la cintura para besarme apasionadamente hasta que se me rompiera el aliento y me entregara a ti sin mesura. Pero ni eso, oye, con el tiempo que llevo sin conocer varón, y menos mal de aquel mensajero que me trajo una vez carta del rey y me dejó servida para unos cuantos días.

< Pero si me he puesto el traje de rescatar princesas y todo, he comprado una lanza y una espada, incluso una daga llevo oculta bajo la goma de mis Kalvin Kline.

– Pues vaya panorama, un tipo en moto con una lanza de metro y medio apuntando al cielo mientras se acerca, si te llego a ver venir hubiera apostado que eras un auto de choque. ¿Y la armadura, no veo que lleves armadura?.

< No llevo, no me ha dado tiempo de ir a mirar a todas las tiendas de armaduras de la ciudad, ¿ya me diréis dónde consigo yo una?, y menos a esta hora de la tarde en la que las dependientas ya están hasta el moño de atender a clientes impertinentes. Armadura no tengo, pero tengo el arma dura, juas, juas.

– Vaya, encima extranjero, lo que me faltaba.

< ¿ Cómo que extranjero?, soy de aquí, me habéis notado algún acento foráneo.

– Ah, pensaba que eras de Soecia por lo soez.

< Ejem, veo que no estáis para bromas, mi princesa.

– Ni para bromas ni para gomas de Kalvin Kline. Y no me llames “mi princesa”, a mí no me desabrochas tú un botón si no te lo curras un poquito más, que una aún tiene las carnes prietas y edad de merecer.

< Si queréis me pongo el casco para hacer un poco el paripé.

– ¿El casco?, ay, hijo, tienes menos arte que un pintor manco de manos y pies.

No sé, díme algo bonito, sedúceme, al fin y al cabo tu gracieta del arma dura me ha hecho sentir un que sé yo que yo que sé.

< Bien, allá voy.

Aaaaay, princesa mía.

– Te sigo

Aaaay mi caballero.

<Aaaaaay, aaaaaay, aaaaaaay, princesa mía.

– Decid, mi caballero.

< Aaaay, aaaaaay, y requete aaaay princesa mía.

– ¿Quéeee, mi caballerooooo?.

<Aaaaaaaaay, hasta el infinito y más allá mi princesaaaaa.

– Bufff, me aturde tu elocuencia, que don de palabra, que ducho en el idioma, que dominio del lenguaje del amor. En fin, me ha tocado un caballero de Low Cost. ¿Bueno y qué sabes hacer, además de enamorar con tu verborrea?

< Pueees, no sabría deciros. Sé amar.

– Oh!, he de reconocer que me has sorprendido, no esperaba tal respuesta.

¿ Y díme cómo amas?. Enamórame.

< Ah, pues más o menos como todo el mundo, unas veces encima, otras debajo, en el salón, en la alcoba, de perrito, de cara a la ventana si queréis….

– Madre mía pero si estás tú peor que yo. Si te echa el fuego el dragón te llega a tu temperatura.

– GRRRRRRRR

< Uy, cuidaos la garganta mi princesa, tenéis la voz tomada.

El caballero nota como alguien le da unos toquecitos en el hombro, se da la vuelta para ver quién es y ve una inmensa mole frente a él.

–  GRRRRRRRRRRRRRRR

– Ya era hora. Me estaba saliendo el cuento para enmarcar. Resulta que viene un tipo que ni es caballero ni viene a caballo, ni sabe cortejar. Además de llegar más quemado de lo que tú lo podrías dejar con tu aliento infernal, que bueno, eso ya me va bien. Y para colmo cuando llega no está el dragón contra el que tiene que luchar para conseguirme. Ya estaba a punto de echarle una lagartija para que lidiara a muerte con ella.

– SI ES QUE HA VENIDO A LA HORA DE LA MERIENDA, ¿A QUIÉN SE LE OCURRE?. ME PILLA HASTA DESGANADO.

– Estamos arreglados, menudo casting de dragones hizo el rey. Tendrás que evitar que me rescate, digo yo, que para eso te pagan.

– PERDONA, PRINCESA, PERO EN EL CONVENIO PONE QUE TENGO MEDIA HORA PARA MERENDAR Y AÚN QUEDAN CUATRO MINUTOS PARA QUE SE CUMPLA LO ESTABLECIDO.

ASÍ QUE SI LO CHAMUSCO AHORA SE ME HA DE PAGAR COMO EXTRA.

– Transmitiré mi queja al rey.

– TRANSMITE LO QUE QUIERAS. EL ÚNICO QUE PUEDE MOVERSE DE AQUÍ PARA HACER LLEGAR LAS QUEJAS A PALACIO SOY YO Y AHORA MISMO PUES COMO QUE ME HE HECHO UN ESGUINCE DE PESTAÑA Y ESTOY POR COGER LA BAJA.

– Bueno, pues habrá que esperar. A ver tú, mientras pasan esos minutos esmérate en conquistarme con tus rimas. Y no empieces otra vez con lo de aaaaaay princesa mía que te tragas la lanza, la espada y la moto.

< Bue, bue, bueno, pero es que aquí con el dragón mirando.

– ¿No has oído que no está de servicio?. Venga ánimo.

< Bue, bueno, voy allá.

Aaaaains mi princesa que me la poneis tie…..

– Grrrrrrr.

< Vaya con el dragón me ha salido crítico literario.

– Esta vez he sido yo patán. Que clase de cortejo es ese, con esas rimas a mí no te me arrimas. Oye, ¡que buena ésta!, estoy sembrada, que arte, lo mío debe ser innato.

– GRRRRRRRR.

– Uy, ya está activo, prepárate para sentir el calor de la amistad, caballerete.

< Discúlpeme señor dragón, yo creo que antes de luchar deberíamos conocernos un poco como rivales.

– ¿ EING?

– ¿ Eing?

< Por ejemplo, ese grrrrr, ¿que intensidad tiene, es un grrrrr de enfadado, de indignado, de rabia feroz?

-PUESSS, mirando a la princesa desconcertado a la vez que la ella lo mira a él con el mismo desconcierto. NO LO SÉ, NO TENGO A MANO EL GRRRRRRMETRO. ¿ QUE IMPORTANCIA TIENE?

< Hombre, pues mucha, depende de la intensidad del grrrrr lucho de una manera o de otra.

Y otra cosa, el fuego con el que usted me quiere freír, ¿que tipo de quemaduras me va a provocar?. Porque claro, dependiendo de cual sea el grado y teniendo en cuenta que me he traído pomadas, pues me pongo una u otra. ¿Me vengo a referir que cuánto es usted de fogoso?.

– UY, PICARÓN, dijo dilatando las pupilas. MUCHO, MUCHÍSIMO, SOY MUY FOGOSO. Y SI QUIERES YA TE PONGO YO LA POMADITA PARA LAS QUEMADURAS.

– Draqüín, no te sulfures que tú tienes que evitar que me rescate.

– CALLA BRUJA, QUE NO ME DEJASTE CATAR NI UN POQUITO AL MENSAJERO DEL REY.

Y ESTE ES MUCHO MÁS GUAPO. ME ARDE EL FUEGO SOLO CON MIRARLO.

– A ver, querido Draqüín, vamos a negociar, lo secuestramos y nos lo repartimos, un día tú y un día yo. Aunque solo sea por la amistad que nos une.

– NI HABLAR, PELANDRUSCA, ESTE ES MÍO Y SOLO MÍO.

¿AMISTAD, QUE AMISTAD?. TÚ Y YO HABLAMOS PORQUE POR AQUÍ NO PASA NI EL AIRE. ADEMÁS EN EL AMOR Y EN LA GUERRA NO HAY AMISTAD QUE VALGA.

– ANDA GUAPO, SÚBETE A MI GARRA QUE VOY A SUBIRTE AL CIELO, dijo mientras el caballero se encogió de hombros y se encaramó a la pata del dragón para alejarse ambos de aquel castillo para siempre e iniciar un amor de leyenda.

 

Soy Jordi Hortelano, nací en Badalona un 9 de septiembre de 1972, actualmente resido en Barcelona. Inicié mi periplo como escritor el 17 de febrero de 2016 con la publicación de un relato con doble lectura, El secreto del seňor Evol. Su gran aceptación y mi actividad en Facebook con la publicación de poemas y microrelatos me ha introducido en mundos como el de la librería LibrUp, ubicada en la calle Rosselló 361 de Barcelona. Un espacio para autores indies, donde podemos vender muestros libros e incluso editarlos y publicarlos, y en la que se celebran eventos, como concursos de poesía, presentaciones, grabación de programas literarios y entrevistas. También gracias a mi pequeňo libro y mi actividad literaria en las redes, pude ingresar como columnista en desafíosliterarios.com, una página creada para dar cabida a escritores noveles que busquen una buena promoción y a lectores ávidos de letras emergentes. En ella escribo todos los martes a las 20:00h un relato o poema en mi columna Goteando letras. Una actividad que me ha proporcionado afortunadamente un amplio número de lectores y conocer a otros escritores de calidad. En esta página, también he podido vender mi libro y apuntarme al taller de Enrique Brossa, donde he ido ampliando mis conocimientos sobre la escritura e intentando mejorar en mis textos. Es corta de momento mi andadura en este nuevo mundo, pero ya he tenido el honor en menos de un aňo de ser entrevistado tanto en LibrUp como en desafíosliterarios.com, en dos cadenas de radio locales y formar parte de eventos como la firma de ejemplares el día del libro o el black friday. Y he tenido además el privilegio de ser miembro de un jurado en un concurso de poesía y contertulio en un programa literario llamado Letras perdidas. Ahora mismo estoy preparando la segunda edición con Casandra 21 de El secreto del seňor Evol, tras dos tiradas de cien ejemplares vendidas con Bubok y culminando dos libros más, una novela corta de humor y un recopilatorio de relatos y poemas. Además he escrito una novela titulada Mientras el tiempo descansa que publicaré más adelante. Tengo amén de todo esto, otros proyectos individuales y en colaboración con otras personas.

Últimos post porJordi Hortelano (Ver todos)

Comments

  1. ¡Vaya! ¡Muy original, Jordi! Qué curioso, ambos aparecemos esta semana con un Sant Jordi un tanto especial…
    Y por cierto, felicidades (aunque con retraso), que tienes nombre literario…

     

Deja un comentario