Es la hora bruja del mediodía… La canícula cae a plomo sobre la ciudad haciendo el aire irrespirable. Colgado del techo de la habitación, un ventilador destartalado ronronea embotando los sentidos, sin apenas mover el aire ni refrescar el  ambiente cargado de volutas de humo. La figura del hombre permanece estática sentado frente a una mesa donde está la máquina de escribir. Respira entrecortadamente cubierto de perlas de sudor. Siente los puntos de calor mullido sobre sus teclas como el leve cosquilleo de un despertar sin apremio… El escalofrío que recorre su espalda hace surgir un hondo quejido que llena la penumbra, mientras un rayo de sol se cuela por la persiana entreabierta, iluminando con un halo polvoriento el objeto de su deseo… Tiene un cuerpo de formas perfectas, negro como el azabache que le incita constantemente. Siente el movimiento voluptuoso del carro al cambiar de línea y acaricia sus teclas con delicadeza, como si fuese una mujer. Con movimientos firmes y precisos, los delicados y suaves dedos del escritor, arrancan suspiros metálicos a la máquina, haciendo que sobre el papel se dibuje su sensualidad… Clap, clap, clap….ssshhh… clap, clap clap…..El sonido armónico le tiene hechizado y mueve los dedos a  mayor velocidad mientras un baile de letras aparece frente a sus ojos manchando la cuartilla inmaculada. Clap, clap, ssshhh….. Con agilidad retira el folio e introduce otro nuevo. Sus manos se mueven rápidas aumentando el ritmo de los dedos sobre las teclas, hasta que el paroxismo del placer sume a hombre y máquina en un orgasmo difícil de definir. Una unión mística que solo ellos entienden. La  compenetración entre ambos es envidiable. Él aplica su imaginación, ella le ofrece la obra escrita. Entre los dos crean historias fantásticas. La complicidad tiene que ser total.  Él no es nada sin ella y ella nada sin él. Nadie puede  romper esta relación de amantes, sensibles y apasionados que depende única y exclusivamente, del momento y del deseo de los dos.

Ella sabía que la amaba como a ninguna otra y  respondía a su amor como él quería que lo hiciese. Nunca habían pulsado cada tecla de su cuerpo con la pasión y la entrega con la que él lo hacía.

 

Estás a un clic de poder conseguir un buen libro escrito por Nicole Regez   Desde mi ventana es un libro de relatos de fantasía

Guardar

Nicole Regez

Cuando era muy niña mi fantasía e imaginación se vieron alimentadas con unos cuentos diminutos que venían en las tabletas de chocolate. Ellos despertaron en mí la curiosidad por el mundo mágico de las palabras y nació una ilusión: Escribir historias. Desde entonces he leído muchos libros y emborronado bastantes hojas que solían acabar en la papelera hasta que, un día decidí publicar en Internet y comprobé que lo que garabateaba en el papel le gustaba a la gente. Llevo más de doce años escribiendo y publicando en Internet. Mi primer libro de relatos "Desde mi ventana" ha sido editado en enero. Se cumple así un sueño largo tiempo acariciado.

Últimos post porNicole Regez (Ver todos)

Comments

Deja un comentario