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El año había corrido tan deprisa que apenas se había dado cuenta que estaba llegando a su final. Muchas cosas habían sucedido a lo largo de sus estaciones, cada una trajo emociones diferentes, sensaciones y vivencias que dejaron huellas a su paso. El libro de experiencias se iba escribiendo con tinta indeleble y las historias que contaba dejaban un rastro claro, a veces triste, a veces maravillosamente feliz, pero todas ellas valiosas. Se cerraba un capítulo, pero otros estaban por escribirse y la expectativa de lo porvenir siempre era ilusionante. El invierno empezaba a presentarse de forma prematura y los primeros fríos obligaban a abrigarse el alma. La chimenea ya estaba repleta de troncos dispuestos a arder para ahuyentar las gélidas temperaturas.

Las fiestas navideñas se estaban aproximando cautelosamente, no tenían prisa, pero así, suavemente aparecerían. Juliana, no sabía mucho de fiestas, ni de regalos, ni de comilonas. Ajena a su propia realidad estaba rodeada de escasez y carencias. Su delgadito cuerpo se cubría con ropas heredadas de varias generaciones. A su corta edad ni cuenta se daba de cuántas cosas le faltaban. La ingenuidad era su compañera de juegos y le enseñaba que era cómodo vivir en la sencillez.

La Navidad, portadora de mágica fantasía, ya estaba trabajando con antelación preparando sorpresas extraordinarias. Al otro lado del mundo, alguien pensará en esa diminuta niña de ojos profundamente negros y piel canela. Una maquinaria, puesta en movimiento por unos hilos invisibles, ha levantado todo un ejército dispuesto a trabajar para que ella reciba el cariño envuelto en una cajita. Este año habrá fiesta, habrán regalos y dulces maravillosos. Pero lo más extraordinario es que la ilusión se derramará en ella y sobre muchos niños que recibirán sus cajitas repletas de amor.

Yo ya hice mi cajita, me faltas tú. ¿Quedará escrita en tu libro esta maravillosa experiencia?http://operacionninodelanavidad.org/

¡Un fuerte abrazo!

Photo by Cultura Gijón

 

 

 

Mati

Mi titulación como mi vida es rara. Soy correctora, que no perfecta. Espécimen difícil de clasificar. Saltimbanqui sin fronteras. Habilidades, las justas para sobrevivir. Mis gustos están alineados con mi alienación. Me irritan las sensiblerías y aborrezco la indiferencia. Soy el silencio pero siempre hay una canción en mi vida. No soporto ver la tristeza en los demás, prefiero cargarla yo. De manos pequeñas pero solidarias. Apariencia frágil, convicciones firmes. Introspectiva de ojos grandes que miran hacia afuera. Más oidora que habladora. Y más que otra cosa, amo amar.

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Comments

  1. Buscaré la forma de colaborar…por ellos. Para mí, la navidad es la peor época del año y ya su sola proximidad me empieza a hundir.Las pasadas fueron las peores y éstas tienen pinta de superarlas en olvido y tristeza…pero merece la pena que al otro lado del mundo un niño sonría.

     
    1. Muchas gracias, Luisa! Hay algo en tu interior que te hace especial, que desborda generosidad y te hace muy sensible. Es tu bendición y tu maldición. Deja que el verdadero significado de la Navidad sane tus tristezas y tu dolor. A mí me funcionó. He vivido diversas tragedias, algunas “adornando” las fiestas navideñas. He sobrevivido más o menos cuerda. Pero hay cosas que solo se solucionan mirando al Cielo. Si necesitas una mano amiga en mí puedes encontrar dos. Te quiero, preciosa!! Un gran abrazo!!

       
  2. ¡Bravo! Una vez más reluce tu parte solidaria. Necesitamos que nos tires de las orejas de tanto en tanto para decirnos: “¡Eh! ¡Que hay gente necesitada y podemos hacer algo!” A ver si logramos ser siempre solidarios, y no solo en Navidad…

     
  3. Soy defensora de la navidad aunque sienta cada año que camino sobre ella cada vez más sola pues me van abandonando muchos que me acompañaban en esa ilusión. Defiendo la navidad porque es un pretexto para ser buena gente aunque sea un rato y ya eso compensa la navidad

     
    1. Amo la Navidad por un solo motivo y no tiene que ver con consumismo ni excesos. Celebro que Dios me ame tanto como para nacer en un pesebre. Y aunque la tragedia me ha golpeado fuerte en estas fechas, no permito que se desvíe mi atención del verdadero significado de estas fiestas. Un abrazo inmenso, Mª Ángeles!!

       

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