Sabes que te quería y que por tus besos dejaba de respirar.

Tus ojos me embelesaban y el calor de tus caricias me enseñó a volar.

Tus poemas, tus susurros, tus promesas, tu mirar,

aquello que me contabas y lo que callabas porque no querías contar.

¡Tantas veces me llamaste! Tantas te esperé,

y tantas otras te olvidaste sin decir jamás por qué.

Tus “te quiero” a millares por mis oídos resbalaban y yo me lo creí,

olvidando tus olvidos porqué… el amor es así.

Siempre tenía una respuesta, que por extraña razón,

aceptaba tus silencios hiriéndome el corazón.

Ahora pienso si aún te quiero y ¿sabes? No lo sé.

Pero si sé que no necesito ni tus silencios ni tus “te quiero”

que de tanto repetir, han perdido toda magia, y ya no llegan a mí.

No lamento lo vivido, agradezco lo que aprendí.

Mi corazón está sereno y ya no siente dolor.

Decías “no quiero perderte” y ya ves, al final todo se perdió.

Mi pasión, mi necesidad: escribir, comunicarme, penetrar en el mundo de las pequeñas cosas; unirme a la vida y contagiar.

Últimos post porMontserrat Palau Iglesias (Ver todos)

Deja un comentario