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El destino había querido facilitarle que su mundo se redujera drásticamente. El accidente la había confinado a una silla de ruedas y eso no hacía que su atractivo disminuyera, al contrario, ahora que el dolor y la desesperanza formaban parte de su vida, quizá apreciara mucho más los versos que dejaba puntualmente en su buzón los martes y los jueves.

Su indefensión lo atraía casi más que su belleza. Podía en cualquier momento y lugar rodear su cuello y apretar y apretar hasta que su vida se derramara entre sus dedos. Sin embargo, el auténtico placer estaba ahí, en imponerse a sí mismo ese límite tan sencillo de traspasar.

Desde el glorioso día en que el coche la embistió y voló por los aires, no la había vuelto a ver sonreír y realmente no entendía por qué. Ella no comprendía que ahora podía prescindir de todas esas banalidades que componían su vida anterior: bailar, pasear, nadar… ¿No era realmente más enriquecedor quedarse allí, puerta con puerta esperando sus versos semanales?

La indiferencia que ella le profesaba era directamente proporcional a la devoción que sentía él. De hecho se retroalimentaban. Ella hacía un auténtico esfuerzo para disimular la mueca de desagrado cuando se lo cruzaba en el edificio y él había pasado a mirarla de frente, abiertamente, no a hurtadillas con antes de su vuelo. Antes de su vuelo todavía no le pertenecía, todavía era del mundo pero ahora… ahora el destino se había aliado con sus deseos y le había regalado el Poder con mayúsculas.

“Clara luz en noche convertida

tu breve vuelo te ha liberado

y para mí has renacido”

Ahogó el grito que brotó desde sus entrañas ante la visión de la fotografía que acompañaba a los versos de ese martes: su cuerpo chocando contra el asfalto, el momento justo en que su suerte cambió.

 

Mercedes E.M.

Mercedes E.M.

Amante desde niña de las palabras que encierran mundos y abren universos.
Mercedes E.M.

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Comments

  1. “La indiferencia que ella le profesaba era directamente proporcional a la devoción que sentía él”..si..a veces ocurre. Por cierto, magnífico cuento con un punto final tan perverso que hiela las venas.

     

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