Cada vez que se escucha la expresión: “para gustos, colores”, no puedo dejar de pensar si efectivamente los gustos son tan variados y numerosos como los colores. Independientemente de la simbología que tradicionalmente se le ha dado a cada color (verde asociado con esperanza, rojo con la pasión, blanco con la pureza, etc), lo cierto es que el campo semántico de los colores nos brinda un extenso abanico de frases hechas y modismos que en muchas ocasiones tienen su origen en tiempos y situaciones remotas y en otros caso en situaciones más cotidianas, reacciones corporales o incluso enfermedades.

Los escritores, escribidores y demás osados que se enfrentan a intentar plasmar por escrito una idea o pensamiento utilizan a menudo la expresión “quedarse en blanco”, que es justamente como está el papel cuando la inspiración no acude. Esa idea de vacío de ideas se extiende igualmente ante el bloqueo mental en un examen, por ejemplo y ahí da igual que previamente se haya escrito en la memoria todos los contenidos necesarios. El blanco tiene esa capacidad de velarlo todo aliado con los nervios.

Otro tipo de expresión asociada al color blanco tiene un significado más remoto, ya que en la época de Felipe II, “estar sin blanca” significaba no tener ni siguiera la moneda de poco valor llamada precisamente así: “blanca”. La moneda en cuestión evidentemente ya no existe pero la expresión se ha mantenido para indicar que cuando metemos la mano en el bolsillo sólo encontramos eso, el bolsillo.

Cuando los caballeros medievales pasaban una noche entera sin dormir, velando sus armas y vestidos con sus túnicas blancas, poco imaginaban que esa costumbre perviviría en los tiempos en la expresión “pasar la noche en blanco” que viene a mantener ese sentido original de no dormir en toda la noche aunque evidentemente ya no suceda por velar armas ni sea imprescindible para ella lucir una túnica del color en cuestión. Aquellos caballeros iban, efectivamente porque la ocasión así lo requería, “de punta en blanco” y hoy en día te vistas del color que te vistas, se utiliza esa expresión como símbolo de elegancia y cuidado en el vestir en las ocasiones especiales.

Otras muchas expresiones se nutren y valen del campo semántico de los colores: ponerse morado, poner verde a alguien, ser un viejo verde, ponerse rojo, príncipe azul, ver las cosas de color de rosa, verlo todo negro, prensa amarilla/rosa, etc. Sin embargo, el blanco con toda su amplia gama de posibilidades, se lleva la palma en los vericuetos semánticos asociados a los colores. Incluso cuando sin pretenderlo algo nos sale bien y “damos en el blanco”.

Mercedes E.M.

Mercedes E.M.

Amante desde niña de las palabras que encierran mundos y abren universos.
Mercedes E.M.

Últimos post porMercedes E.M. (Ver todos)

Comments

Deja un comentario