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Jamás ningún libro que haya caído en mis manos, ha acabado con tantos dobleces, como ” Los labios del sueño”, de Jesús Garcia Gallego.
Sumergirse en su lectura, ha sido como encaramarse al Blues Train, donde el viaje y la aventura se hace posible.
Un trayecto seductor y placentero, que te envuelve los sentidos.
Un universo el suyo, cargado de pulsión, reflexión y poesía extrema, donde la fuerza y la pasión, no le abandonan ni en sus letras ni en los poemas más desoladores.
Detrás de ese juego sutil, de seductor y mago de las letras, se intuye un poeta apasionado que se entrega y aferra a la vida, que lucha, que ama…Un maestro que nos deleita verso a verso, sus instantáneas más apreciadas.Así subidos a este maravilloso tren de versos y letras, recorremos su periplo, disfrutando de cada uno de los colores, sabores, olores y pasiones… Iniciamos su Pavana, y no logramos detenerla, ni al llegar al final del viaje. Porque con el bridis no ha hecho más que comenzar, el regalo que nos sirve, solo nos queda seguir rememorando y disfrutando de él.

Los labios del sueño.
Editorial Litotal.
Colección Náufragos.
Abril 2016. Torremolinos.

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Comments

  1. Puedo atestiguar que este libro es una pequeña joya, que vale la pena leer, y hasta tenerlo en las manos y contemplarlo en la estantería. Jesús García Gallego nos demuestra que hay otros mundos fuera de la zafiedad que nos invade. Hay mucha gente como él, que logra vender (y este es un libro muy vendido) sin fijarse como objetivo la capa más cutre de la población en su faceta más ramplona y chabacana. Por el contrario, si me pidieran que definiera este libro con una sola palabra, la tengo perfectamente clara: exquisito.

    Si te haces con él percibirás cultura, educación, inteligencia, sensibilidad y un claro deseo de hacer las cosas bien, de poner amor en lo que se escribe y hasta en la edición. En estos textos no está el típico sibarita hortera, venido a más, que trata de demostrarnos que sabe acercar la nariz al corcho del vino; ese fantoche con el que por desgracia todos nos vemos forzados a almorzar alguna que otra vez… Por el contrario, detrás de estos versos se encuentra un bon vivant ilustrado, un personaje especial pero al mismo tiempo normal. Yo creo que a Jesús, al que estoy orgulloso de considerar amigo, le debemos agradecimiento por añadir con su libro una actitud que cada día me parece más necesaria ante la vida. Brindo por este tipo de españoles de calidad. ¡Pero con un buen vino que me recomiende el autor!

    ¡Comprad el libro!

     

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