0.00 Promedio (0% Puntuación) - 0 Votos

Ella era una chica normal, hasta que decidió hacer un paréntesis, a su pueblo había llegado la modernidad, y ella se sentía una chica moderna, acortó sus faldas, se maquilló con algo más que carmín y se apuntó a un taller literario, quería dar salida a su creatividad. Con la modernidad llegó gente nueva, lo qué más alboroto causó, en aquella primavera de los sesenta, fueron las motos y los moteros.
Todo era tan nuevo, “tan americano” pensaba ella, influenciada por las películas que llegaban de tarde en tarde. Uno de ellos, el que se parecía a Marlon Brando se enamoró de ella, de todas las chicas del pueblo, el más guapo la había escogido a ella, porque ella era una chica moderna, se dijo.
En dos meses se casaron y al llegar de la luna de miel empezaron los problemas, el guapo motero quería de ella una asistenta, y su dinero, ya que eso de trabajar no iba con él. Dos meses después y seguidos de alguna que otra paliza, siempre eso sí, por el bien del amor, llegó una separación demasiado moderna para los cánones del pueblo.
Aquel matrimonio había coartado su modernidad, su libertad e incluso su personalidad.
Dos años después de aquello, superados los fantasmas, su primer libro obtuvo todos los premios. ¡Qué gran historia!, decían los críticos, solo ella sabía que aquella triste historia era la suya, que aquella historia había supuesto un paréntesis en su vida.

Mira aquí la marcha del Desafío Relámpago “Paréntesis”

Quisiera presentarme, mi nombre es María Teresa Mateo, nací en Sabadell provincia de Barcelona allá por octubre de 1960, por lo tanto soy de signo Libra, dicen que el símbolo del equilibrio, dejémoslo ahí. Soy catalana hija de andaluces, de Córdoba concretamente. Nunca destaqué en ningún deporte, ni fui brillante en mis estudios, aunque en mi defensa debo decir, que creo ser la única criatura en el mundo, que hace pellas en clase para irse a leer a la biblioteca. Acabé mis estudios sin pena ni gloria, empecé a trabajar en el negocio familiar y nunca dejé de leer, ni un solo día, la lectura fue (y sigue siendo) mi pasión, hasta que empecé a escribir; Y empecé por casualidad, todo el mundo me incitaba a la locura, yo creí estar más cuerda que ellos, hasta que ganaron la batalla. Aparte de escribir y leer, hago otras cosas: Tengo un negocio de perfumería y estética, estoy casada, y tengo dos hijos.

Últimos post porTeresa Mateo Arenas (Ver todos)

Comments

Deja un comentario