Crónicas de la calle 44: próximamente en sus pantallas.

JU Por mi profesión, me ha tocado conducir sola muchos años. Y entre visita y visita a los clientes, la radio siempre me acompañó en...

La taberna del ahorcado

Cuentan los más viejos del lugar, que el Chicago que conoció mi padre al llegar, era menos amable que una prostituta de medio centavo. Tan...

Crónicas de la calle 44: tatuajes del alma 3

Contaba mi amigo Bobby Farrell que los pobres y las ratas se parecen en que viajan hacinados en las bodegas de los barcos. Mi padre,...

Crónicas de la calle 44: el lechero, el borracho y el burdel

Una noche, un tipo acodado en la barra del Capri al que no había visto nunca por allí, me contó que era un secreto a...

Crónicas de la calle 44: el cosaco y la napolitana

El capitán del Nebraska se llamaba Wladimir y había heredado todos los malos hábitos de sus antepasados cosacos. Pendenciero, mujeriego y jugador culminaba su colección...

Crónicas de la calle 44: el incidente del Nebraska

He visto más hombres con el corazón roto que con un balazo en las tripas. Los primeros ahogan sus penas en ginebra, sin parar de...

Crónicas de la calle 44: sueños de un barbero

La barbería de Floyd Newman era el centro informativo del barrio italiano. Si alguien quería enterarse de algún asunto o hacer correr un rumor, era...

Crónicas de la calle 44: la rubia platino

Una noche en el Capri, me contó Toby durante un descanso de la orquesta, que a los regalos les pasa como a las antigüedades, que...

Crónicas de la calle 44: el cuarto de la bruja

Decía mi padre, Tonino Salerno, que el mundo sería mejor si los niños no tuvieran la mala costumbre de crecer. Argumentaba que un niño nace...

Crónicas de la calle 44: un mundo nuevo

"En la guerra y en el amor los niños siempre son las víctimas". La frase no es mía, sino de Bobby Farrell, a quien quise...

Crónicas de la calle 44: aves migratorias

El guarda del muelle era un buen hombre, rehén de una familia numerosa que pedía más de lo que ofrecía. Seis niños de corta edad,...

Crónicas de la calle 44: el hombre de la casa

A algunas personas les cambia la vida sin que ellas se den cuenta. Ahora que soy viejo y poco me queda por ver, me pregunto...

Crónicas de la calle 44: el hábito hace al monje

Toby, el saxofonista del Capri, solía decir que hay que elegir con cuidado la ropa que te pones a diario pues nunca sabes cuál va...

Crónicas de la calle 44: un diamante entre las piedras

Algunas noches, cuando no puedo dormir, salgo afuera a fumarme un cigarrillo. Cuando la ciudad duerme al abrigo de las sombras, la memoria acostumbra a...

Crónicas de la calle 44: el juego del ajedrez

Algunos juegos se componen de sólo dos cosas: las piezas y los que las mueven. Pero cuando en ese juego uno es la pieza no...

Crónicas de la calle 44: leyendas, rumores y certezas

CAPITULO SEGUNDO Para saber lo que se quiere a alguien y lo mucho que se le echa de menos, a veces es necesario tomar distancia....

Crónicas de la calle 44: ” io parlo italiano”

Toby, el saxofonista del Capri, solía decir que hay muros que no se construyen con ladrillos. Él, al que habían roto el corazón tantas veces...

Crónicas de la calle 44: la caja secreta

Dicen que en toda persona hay tres distintas: la que uno cree ser, la que los demás ven y la que es en realidad. Las...

Crónicas de la calle 44: el fugitivo

Una noticia tiene la importancia que tú le quieras dar. Bobby Farrell lo decía a menudo. Argumentaba que si se produce un terremoto en Atlanta,...

Crónicas de la calle 44: mentiras y faroles

A veces en una partida de póker hay que ir de farol. Si no te ha caído una buena mano, puedes jugártela a ser más...

Crónicas de la calle 44: un tipo listo

Los ojos de un viejo parecen mirarte desde el fondo de su propia historia. Hay una sabiduría melancólica en esa mirada. Por eso yo, que...

Crónicas de la calle 44: besos de chocolate

Mis padres nos amaron tanto que nunca nos dijeron te quiero. Ni Ornella ni yo lo oímos jamás porque ellos supieron temprano, que el exceso...

Crónicas de la calle 44: dulces sueños Jota Jota

La vida te da noticias que no eres capaz de encajar. De pronto ante un golpe del destino te cubres con una coraza invisible que...

Crónicas de la calle 44: radiografía de una ciudad

Para conocer el estado de un enfermo, hacer un diagnóstico y mandar un tratamiento, no hay otro camino que reconocerlo. Para saber lo que era...

Crónicas de la calle 44: balas para una traición

Una noche en el Capri , Beppe Bartali recibió una extraña llamada. Una de las chicas se le acercó y le dijo al oído que...

Crónicas de la calle 44: la noche, ese dulce veneno

Fue Bobby Farrell, durante mis primeros días en La Familia, quién me fue contando detalles de cosas que habían sucedido cuando yo no podía aún...

Crónicas de la calle 44: la primavera del niño

Sólo se recuerda a quien se quiere. Por eso es muy fácil saber a quién quieres y quién no. Quien te olvida, no te quiere...

Crónicas de la calle 44: la noche del pianista

Toby, mi viejo amigo saxofonista, me contó una vez que el día en que Torrio acudió al Capri a renegociar los términos del acuerdo pactado...

Crónicas de la calle 44: diles que las quiero

Hay días tan parecidos entre sí, que no seríamos capaces de ubicar en algún lugar de la memoria si no hubiera ocurrido algo que les...

Crónicas de la calle 44: el regalo

La historia contó que fue Johnny Torrio quien propuso a Dean O'Banion dividir Chicago en territorios definidos para evitar disputas sobre sus límites. Hasta entonces...

Crónicas de la calle 44: una lluvia fina

Hay una nostalgia larvada en el corazón de las personas cuando son conducidas por la tristeza a un callejón sin salida. Sucede cuando sufres un...

Crónicas de la calle 44: La paz, la hombría y otras citas

La barbería de Floyd Newman era, ante todo, un lugar amable. El bueno de Floyd con sus manos de ex boxeador, grandes como una traición,...

Crónicas de la calle 44: el arbolito de Marley

Hay historias que habitan para siempre dentro de ti viviendo como si fueran minúsculos arbolitos que crecen al amparo de las musas que los alimentan....

Crónicas de la calle 44: el informe Kaplan

Tanana Creek era un pequeño poblacho perdido en Alaska. Durante el invierno, lo único que se podía hacer, era ver caer la nieve y quitar...

Crónicas la calle 44: polluelos torpes sin plumón

Los ánimos se calmaron tras la gran reunión de las bandas. El plan de Bartali fue presentado por Torrio como si en realidad fuera una...

Crónicas de la calle 44: el affaire Susan

Cuentan que la venganza es un plato que se sirve frío, pero en el asunto que me llevó a la alcoba de Susan O'Donnell, fue...

Crónicas de la calle 44: los primeros pasos de un gánster

Capítulo 3 Había hablado con el gran hombre y ya podía considerarme parte de la banda. Sin embargo, ese cosquilleo que me recorría por dentro,...

Crónicas de la calle 44: juegos de magia

Un emisario del Patrone había dado a Frank instrucciones muy concretas que pasaban por dirigirnos de inmediato al Capri. Quería a Bobby a su lado...

Crónicas de la calle 44: una granja en las afueras

A lo largo de mi vida he ido guardando muchos objetos en mi caja secreta. Todos ellos me recuerdan una historia o una persona. Uno...

Crónicas de la calle 44: el beso

Durante el tiempo que vivimos con los Olsen comenzamos a cultivar una costumbre que se prolongaría hasta que la vida decidió por nosotros. El día...

Crónicas de la calle 44: la conexión Preston

Hay ríos que corren paralelos toda la vida sin sospecharlo. Un pez que viviese en uno de ellos jamás sabría de otro aunque hubieran recorrido...

Crónicas de la calle 44: flores para una dama

Una noche en el Capri me tocó asistir a una discusión divertida entre Mike “el tuerto” y Toby, mi viejo amigo de Nueva Orleans. Todo...

Crónicas de la calle 44: el capitán Wladimir

Siempre he creído que las promesas se hacen para cumplirse y que no hace falta decir "lo prometo" para que la palabra dada se entienda...

Crónicas de la calle 44: martillos de cristal

A veces el alcohol es un vehículo extraordinario de prospección interior. Sumerge a los hombres en un estado de dulce melancolía y les saca de...

Crónicas de la calle 44: buscando problemas

Hay tipos por el mundo que parecen llevar "buscando problemas" escrito en la frente. Y aquel Chicago, como las damas de compañía, no sabía decir...

Crónicas de la calle 44: caricias en la penumbra

Poco después de regresar de la granja de los Olsen, Toby me contó una leyenda acodado en la barra del Capri , algo que le...

Crónicas de la calle 44: colmando el vaso

La mañana en la que conocí a los amos de la ciudad, yo me encontraba al borde de un ataque de grandeza. Era apenas un...