Techos y cornisas.

Techos y cornisas.

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Fue el desatino de sus verdades, y esclavo de los destinos adversos.
Admirador de promesas incumplidas, y sabedor de almas turbias, como agua putrefacta!
El mundo siempre gira de la misma manera! No cambia por el extremo de la osadía!
Las torturas se hacen con martillo de acero,
y los endebles nunca son puntuales!
El rencor se hizo indecoroso, ante las miradas de los que fijan la vista, y no por ello triunfan en esta
partida, en los que los invitados, tienen la palabra!
Cuesta respirar el polvo y apostar por filtros inacabados.
Nada termina, porque nada empieza. Simplemente….se desgrana la existencia!

Carmen Escribano.

La extraña nana

La extraña nana

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Sentada en un viejo banco, la melodía que sonaba en el ambiente, adormecía ingratos y negros pensamientos.

Las arrugas de su rostro, eran surcadas por lágrimas imposibles de disimular.

Bebía con ansia de la vieja botella, a la par que un pequeño trago resbalaba por su boca entreabierta.

El dolor de un alma gris, tenía que ahogarlo con alcohol,
para cerrar sus recuerdos.

Alguien pasó por su lado, y posó la mano en su hombro.
Fue entonces cuando de su garganta y con voz quebrada, salió aquella extraña nana .

! Ea mi niña, bella!

Entre mis brazos te tuve, arropada con mi vida.
Te arrulle hasta dormirte,
cómo una madre cuida !

! Ea mi niña, bella!

Mis pechos fue el alimento, y almohada
en tu cabecita.
Solo quería tu bien,
para tenerte bonita!

! Ea mi niña, bella!

Y un diablo del destino, quiso llevarse tu vida.
A ti te arrancó de mi .
Pero a mí me dejó herida!

! Ea mi niña, bella !

Ahora mi flor de lirio,
ya solo espero a marcharme .
Para encontrarme contigo, y poder solo abrazarte !

! Ea mi niña, bella !

Carmen Escribano.

El distinto

El distinto

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Por fin vuelve al redil!!
Es la frase típica que implica, desazón en los llamados » distintos».
Las modas son referéndum constante, que alcanzan y sobreviven en los distintos niveles de la sociedad ,reglada a semejanza de » los normales»
Nadie se escapa a la ITV que condiciona nuestros pasos, quizás diferentes y hasta vulgares si se quieren llamar así, pero que dan la opción en la forma de pisar y llevar el ritmo.
Salir del redil, nos convierte en ovejas descarriadas, que pierden la orientación de ese bien llamado » el camino».
Obligado retorno al sin sentido , al agobio, a la igualdad que nos desiguala y ni siquiera comparte el éxito de lo logrado
El distinto, es especimen digno de estudiar despacio. Suele brillar en artes poco comprendidas para el resto de sus …..iguales??
No pasa desapercibido ante el núcleo central, que observa con ánimo de inserción al ser rescatado.
No es que interese mucho su pertenencia igualatoria, pero deshollina conciencias que criaban moho.
Beatas con velo cubriente, instructores del bien que cuelgan títulos en adornadas paredes, beatifican al pródigo que vuelve al redil, o quizás…..alguna vez salió de el??

Carmen Escribano….

La cita

La cita

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Los ojos hinchados, maquillados casi con colores de ultratumba.
Escote generoso y pantalón corto, con botas por encima de la rodilla.
Peina su escasa melena rubia, con cuidado de que no se le caigan más cabellos que de costumbre.
El corazón se acelera bajando los peldaños, que la inquietud provoca a sus pies.
La angustia mueve sus tripas, con sonido regurgente incómodo de escuchar.
La cita. Esa cita tan esperada, temida, pensada y estresante, que trae a su alma por la calle de la amargura desde hace días.
Los años habían caído como rayos destructores. La factura pagada era alta. ¿En donde quedó aquella tersura en su piel?
Aquel cuerpo de curvas increíbles, que volvió loco a más de uno?
Se dijo que aguas pasadas no muelen molinos, que tampoco estaba tan mal, que aún tenía edad para elegir. ¡Era una forma de animarse!
Al llegar a la cafetería, vio y observó, que solo un hombre llevaba un libro en su mano. Era la contraseña. Sus cansados ojos hicieron chirivitas al ver a un hombre alto, atractivo, exquisitamente vestido con traje de corte.
Quiso que la tierra la tragase. Dios mío, Ella no estaba a su altura!!
Intento hacerse la despistada, salir inmediatamente de allí.
Pero los nervios le jugaron una mala pasada y cayó al suelo de bruces ,en un tremendo resbalón.
Cuando fue consciente de la situación en que se encontraba, sintió pena de si misma, y asomaron las primeras lágrimas aguantadas ante tanta presión.
De los presentes allí, muchos fueron, incluidas dos mujeres a ayudar para que se lenvantara.
Pero fue la mano del citado, quien educadamente con su fuerza varonil la cogió en brazos.
—Perdonen señores, es mi compañera dijo .
—¿Estás bien preciosa?
No pudo contestar.
En sus brazos se sintió la reina del universo!!

Carmen Escribano.

La noche roja .

La noche roja .

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La noche se viste de reina, para recibir a la muerte envuelta en balas de plata .

Es un descenso lento y agónico, hasta llegar al infierno.
Es el premio de quienes lo esperan .

Los encuentros no son fortuitos . Buscados insaciables,
se hacen desear .

Se levanta un suave viento, que no casa con lo acontecido.

Escenario de un rojo brillante, que lava conciencias dormidas, doloridas.

El brillo en la oscuridad, el silbido en el silencio, son anunciantes de que todo ha terminado.

Carmen Escribano.

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