< Nuestro amor va a ser eterno.

< ¿Y que es eterno, Adrián? .

< Pues no lo sé, lo escuché en una película. Pero tiene que ser algo bueno, porque la mujer le dio un beso en la boca al seňor que lo dijo, como esos que le da mi padre a mi madre cuando marca el Alfa.

< Oye, ¿y a ti te gusta el Alfa, Adrián?

Pues claro, ¿cual me va a gustar sino?, que cosas tienes, María. No hay otro mejor.

< Pues mi papá es del Beta, yo no entiendo de esas cosas, pero pensaba que ese era el mejor.

< Hala, pero cómo va a ser mejor el Beta si tarda más en ganar un partido que el alcalde en pescar un besugo.

< Y yo que sé, ya te he dicho que no entiendo,  yo solo sé que dice muchas palabrotas cada vez que ve el partido, yo no sabía que existían tantas palabras, y tan feas.

<¿ Cómo no va a decir palabrotas, si es que son muy malos? .

< Ah, ¿entonces tu papá no las dice?

< Eeeeh… sí, pero son palabrotas diferentes.

< ¿Diferentes, y que palabrotas dice?

< No lo sé, María, no preguntes tanto pareces el maestro. Pues diferentes, yo que sé, palabrotas del que va a ganar.

< Pero dime alguna.

< Jolín, María, me puede caer una buena regaňina.

< Va anda, yo no se lo voy a decir a nadie.

< Es queeee,  mi madre me dijo que como me oyera decir alguna me lavaba la lengua con jabón. Y no me gustaría, ¿sabes?, imagínate que se me queda la lengua blanca, a mí me gusta como la tengo.

< Que miedica eres, pero si nadie nos oye.

< Las paredes

< ¿Las paredes?, ¿pero cómo van a oír las paredes Adrián? .

< Eso dice mi madre

< Pero lo dirá en broma, las paredes no tienen orejas.

< ¿Y que tendrán que ver las orejas con oír? , la abuela de Rodolfo tiene orejas y está más sorda que una tapia.

< ¿ Lo ves, ¿por qué una tapia está sorda y una pared no?

< No lo sé María, lo dice mi madre

< ¿Pero es que tu madre es paredóloga o algo de eso?

< Pues no, mi madre es madre, pero siempre tiene razón. Es muy lista, siempre que me dice que voy a acabar cobrando, termina siendo verdad.

< Pero sabrá de algunas cosas y de otras no.

< Bueno no sé, pero es la que me hace la merienda y cualquiera le lleva la contraria. Además mi papá dice que a las mujeres siempre hay que darles la razón, que si no se ponen insoportables.

< Ah, nunca había oído semejante sandez.

< ¿San qué?

< No sé, se lo he oído a mi padre.

< Ah, será una palabrota de los de su equipo. ¿Oye, y tu padre por qué no es del Alfa?

< No lo sé, yo cuando nací ya era del Beta, supongo que porque es pobre. Siempre dice moviendo el bigote, <Si nosotros tuviéramos el dinero que tienen ellos.

< Pero mi papá tampoco tiene dinero, siempre dice que gana cuatro perras y tres van para el ayuntamiento.

< Pues no lo entiendo

< ¿El qué, María, que sea pobre y sea del Alfa?

< No, no entiendo por qué no va entonces al ayuntamiento a por las perras que le faltan.

< No sé María, no lo había pensado.

< Oye Adrián, ¿me vas a decir alguna de las palabrotas que dice tu padre?

< Buff, María, ¿y para qué quieres saberlas?

< No lo sé, me pica la curiosidad.

< Pues rascate, yo no te las voy a decir.

< Hay que ver que gallinas sois los niños.

< Yo no soy gallina.

< Vaya que no

< Que no

< Entonces por qué no me lo dices.

< Está bien, pero te lo diré al oído.

< Uy, sí, no te vaya a oír una pared, están poniendo una cara muy seria.

< Ja, que graciosa, ¿que sabrás tú?, aún eres muy pequeña.

< Pero si tenemos los mismos años.

< Ya, pero yo soy un niňo, mi papá dice que las mujeres tenéis siempre muchos menos años de los que tenéis, o algo así.

< Bueno, es igual, ¿me lo vas a decir o eres un gallina?

< Acércate, pesada, pero no sé lo digas a nadie. Shiu, shiu, shiu , shiu .

< ¿Eso?, pero si eso también lo dice mi padre.

< ¿Ein?, ¿cómo va a decir eso también? .

< Pues lo dice.

< Pues será de alguna vez que el Beta empató contra el Alfa de suerte, que la aprendió.

< Seguro, que raros son los hombres. Se sientan a aprender palabrotas.

< Pues muy malo no ha de ser cuando hasta Don Faustino va al bar a ver los partidos.

< ¿Don Faustino, el cura?

<Sí, claro, ¿cual va a ser?. Oye, María, ¿y tú de que equipo eres?

< Pues no sé Adrián, si me das un beso como los que tu papá le da a tu mamá cuando marca el Alfa, me hago del Alfa.

< ¿Un beso?,  puajs, no te voy a dar un beso. Además mi mamá no me deja. < Pues, entonces soy del Beta.

Tras un rato de silencio y pucheros.

<¿Oye, Adrián que debe ser amor eterno?

< No lo sé, María, me imagino que debe ser querer a la otra persona aunque sea del Beta.