Amor, aún noto en mis nalgas  tus piernas rodeándome, tus suaves manos por encima de mi pecho abrazándome, y en mi nuca tu respiración, haciéndote un hueco entre mi cabello hasta llegar a mi oreja para susurrarme Te quiero,  los pelos se me erizan con sólo pensarlo.

Esa magnitud que tiene el amor, que nos hace sentir mágicos y únicos,  que nos eleva más allá de la realidad y nos deja sumergidos en el placer de amar y sentirnos amados.
Confío en que nuestro hilo rojo sea una cuerda tan fuerte que por muchas tempestades que afrontemos… volvamos con el paso de los años a reencontrarnos de nuevo, porque lo que vivimos fue único, sólo nos faltó que fuese el momento adecuado.

Te amo Luis, por siempre un trozo de mi corazón por ti latira.

de ISABEL PÉREZ MARTÍNEZ

 Carta envíada para San Valentín