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Salía como cada mañana antes de que la luz se hiciera, bien abrigado, porque a esas horas el calor estaba huidizo y esquivo. Cubría su cabeza con un sombrero de paja de ala ancha para cuando el sol se encaramara en sus alturas y calentara la tierra, y  su sesera, que empezaba a estar un tanto despejada. En una bolsa de tela tejida por su tierna esposa llevaría un tentempié que le ayudaría a pasar la mañana y aguantar hasta la hora de la comida. Le seguiría de cerca su fiel compañero de fatigas, ese perro enjuto y sin carnes pero su acompañante incondicional. Salió de casa con paso firme y seguro, se dirigió hacia el granero y con la pericia que le habían dado los años de hacer el mismo trabajo, se dispuso a cargar el carro con los sacos de las semillas que significaban promesas de futuro. Sus ásperas y expertas manos trasladaron el valioso tesoro que le aseguraría días de abundancia. Paradójica y extraordinariamente ese era día de luto, porque era día de siembra, iba a enterrar ilusiones, iba a guardar bajo tierra esperanzas e iba a esperar que de ese entierro naciera vida. Día de muerte. Día de vida.

La muerte dando vida… increíble concepto. Recuerdo el ejemplo de un Maestro que entregó su vida para salvar, para rescatar, para transformar. Un ser extraordinario que pudo decir: “Porque entrego mi vida para volver a recibirla. Nadie me la arrebata, sino que yo la entrego por mi propia voluntad. Tengo autoridad para entregarla, y tengo también autoridad para volver a recibirla”. Y ese Maestro abrió el camino a la verdadera vida porque con su muerte venció a la tragedia, a la desesperación. Su sacrificio acabó con la separación que originó el error de vivir de espaldas al Creador. Su muerte dio a luz vida y creó esa pasarela que nos podría llevar del lamento al baile. El puente está construido para pasar de muerte a vida y la invitación está extendida. Solo hay que aceptarla.

Jardín Botánico

En estos días que se celebra la Semana Santa, que nos acerca a la Pasión de Cristo, se nos invita a pensar en el verdadero significado de nuestras festividades tan arraigadas en nuestra cultura.