Ayer me pidió un amigo que ampliase el plazo para concursar en el Desafío Relámpago “Paréntesis”. Me negué, porque las normas son las normas y hay que ser consistente. Además, solo son 250 palabras. Lo puedes hacer en el tiempo que tardas en pedirme el aplazamiento. Luego  vi mi messenger y varios de vosotros me pedíais lo mismo. Miré el whatsup y… ¡También! Vaya, hay un clomplot para que  alargue el el tiempo de participar en el Desafío, ¿verdad? No me conocéis, nada me hará rectificar. Empecé a recibir llamadas de audio y videoconferencia de facebook, y alguna por teléfono… Pero yo apagué y cerré todos los dispositivos.

Me fui a cenar. Mi familia estaba muy seria. Mi mujer se levantó de la mesa cuando llegué yo.  Mi hijo pequeño me miraba fijamente a los ojos. Dijo que  no quería postre y se levantó  también de la mesa. Pregunté a las niñas qué pasaba y se miraron entre sí. Por fin la mayor se atrevió:

-Papá, ¿por qué te niegas a dar una oportunidad a todos esos?

-¿Yo? ¿A quiénes?

Entonces me interrumpieron unos ruidos en la calle. Salí a averiguar lo que estaba pasando y al asomarme vi un grupo de unas 400 personas con pancartas que coreaban cosas como, “Basta ya de prisas”, “Queremos más tiempo”, “Sí se puede, no se quiere” y “Brossa, Brossa, Brossa, aplázanos la cosa”.

Cerré la ventana indignado, ante un pareado tan penoso. ¿Con esas poesías pretendían ganar un Desafío Relámpago? ¡Venga ya!

-¡Papá, tienes que ceder! ¡Nos están haciendo “escrache”!

Desoí a mis hijas.

En la cama, mi mujer estaba ya dormida, tapada con la sábana hasta la nariz. Me acerqué y le di un beso muy suave para, delicadamente, hacerle notar mi presencia. De pronto ella  abrió los ojos y de un modo muy inquisitivo dijo:

-¿Has ampliado ya el plazo para entregar relatos al Desafío Relámpago”Paréntesis”?

-Pues… eh… No.  No, no lo voy a hacer porque yo creo que…

No me dejó terminar. Su respuesta consistió en darse media vuelta y darme la espalda.

Epílogo.

En fin, bien mirado, quizás sea interesante dar un par de días más de plazo para entregar relatos.

Acaba el día 19 de enero a las 23:30 horas de Madrid.

Una turba de manifestantes y activistas clamando a las puertas de la casa de Enrique Brossa por un aplazamiento del plazo de entrega de los relatos para su famoso concurso literario, Desafío Relámpago.
Una turba de manifestantes y activistas clamando a las puertas de la casa de Enrique Brossa por un aplazamiento del plazo de entrega de los relatos para su famoso concurso literario, Desafío Relámpago.

 

 

¡Porque yo quiero!

Convocatoria del Desafío Relámpago “Paréntesis”.

Aprovecha la ampliación del plazo.

Todo empezó en facebook, cuando Enrique Brossa creó Taller de Relatos y Soy Taller. Un día facebook "se cargó" su perfil. Ahora ya hemos superado los miles de amigos que estamos alrededor de la creación de esta website para nuevos escritores que es desafiosliterarios.com. Respecto a lo de miles de amigos, que la palabra miles no destaque más que la de amigos, que es la importante. Aquí disfrutamos nuevos escritores y lectores unidos. Puedes encontrar talleres literarios, libros, lecturas,una red social, correcciones, podcast, vídeos y ayudas para triunfar con tu libro, organizar el lanzamiento de tu obra.... Y montones de proyectos en los que encontrarás el apoyo unánime de todos. Hasta te podemos organizar un crowdfunding. Cuando decimos que lo que te cuento es solo el principio, los que nos conocen saben que esto es exactamente la verdad. Rechaza imitaciones, porque nosotros vamos mucho más allá. ¿Se te ocurre algún motivo para que te quedes fuera de todo? A mí no. Regístrate y publica aquí de una vez, que te necesitamos.
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