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Myrian González es una mujer soñadora, una adulta con alma de niña, un torbellino de ideas a las que le falta tiempo para escribir todas. Ávida lectora es una creadora de mundos fantásticos en los que tiene mucho que ver el clima en el que vive, la fría Alemania, que desde que está esta paraguaya se ha calentado un poquito, sobre todo con sus novelas de agentes vikingos, o vikingos agentes, tanto monta, monta tanto.

Nacida en Hernandarias, alto Paraná, Paraguay se mudó a Alemania por amor, su gran historia bien puede ser la base de sus novelas, es graduada en derecho y escribanía en la Universidad del Norte de Ciudad del Este, desde que contrajo matrimonio en 2013 vive en Wuppertal, Alemania.

Desde niña sintió pasión por los libros y desde muy joven se ha dedicado a deleitarnos con sus escritos, hasta el momento tiene siete novelas publicadas y trabajando en más de un proyecto.

Sus novelas publicadas  hasta el momento, El disfraz de una mentira (secretos del alma), El disfraz de una mentira II (entre el amor y el odio). Un príncipe a  mis 30, Un príncipe a mis 35, Dos almas y un secreto, Dudas del alma, No me olvides

 

Defínete si te atreves, Myriam

Me definiría con una sola palabra: soñadora. Esta palabra resume con exactitud lo que soy desde niña. A pesar de las circunstancias, de las decepciones y las pruebas impuestas por una rara enfermedad que padezco, continuo siendo la misma, una gran soñadora.

¿Te documentas en la lectura, en viajes, escuchando historias de la vida real o simplemente recoges los datos que te dicta tu fértil imaginación?

Uso todo lo que puedo, historias reales, locuras vividas, aventuras no cumplidas y todo aquello que llegue a mi vida. Real o ficticia, difícil definirla con exactitud. ¡Todo sirve! Incluso esta entrevista… jajaja.

 

¿Piensas que escribir requiere un mínimo de locura?

En mi caso es más que necesario, sin la locura no podría vivir ni escribir.     La vida es demasiado compleja como para ser cuerdos todo el tiempo, ¿no lo crees?

¿Te preocupa lo que pensarán tus seres queridos de las historias       rocambolescas que puedes parir en tus momentos de locura creativa?

Mi lectora número uno es mi madre y ella, incluso me da consejos muy buenos. Si a ella le gusta, el resto es resto.

 

No me mientas, sé que te enamoras perdidamente de algún que otro personaje y le haces sufrir porque no te hace caso y sigue la trama en que lo has metido.

 Marcello Hoffmann, el protagonista de «El disfraz de una mentira», cuando lo cree pensé en mi marido, en el héroe de mi historia. Su alma está en este personaje y, por ello, me tiene rendida a sus pies, lo confieso.

 

¿Qué es exactamente lo que te hizo querer comunicarte escribiendo?

Cierta vez, me pidieron que escribiera un relato en el colegio, aquel día, descubrí que la escritura sería mi salvación, no pasaba por una buena etapa en aquel entonces, la mejor terapia para mi alma fue vivir otros mundos.

 

¿Eres metódica o te dejas llevar a la hora de escribir?

 No, la verdad no. Ni siquiera escribo una sola novela a la vez, sino   varias al mismo tiempo. Vivo mil aventuras sin seguir ninguna regla. ¡Soy una escritora indomable!

 

¿Tienes algún tabú o algo sobre lo que jamás escribirías?

Ahora que lo pienso, creo que no tengo un tema tabú definido, creo que la historia viene a uno. Lo que hoy no me gusta, quizá mañana cambie de opinión. Soy bastante maleable al respecto.

 

¿Cómo conociste desafíosliterarios.com y qué es lo que te hizo querer   formar parte?

 Conocí a una gran persona de ese grupo, Teresa Mateo Arenas, a través de ella conocí el grupo y supe que quería formar parte, aunque no muy activa aún. Es la magia que tienen estos grupos de escritura, conocer gente maravillosa que puede cambiarte la vida.

 

¿Qué es lo que menos te gusta del mundo del escritor?

La competitividad que genera entre los escritores, antes de meterme en este mundo, creía que todos éramos amigos por naturaleza, pero estaba equivocaba, infelizmente.

 

¿Sigues algún ritual antes de ponerte a escribir?

 Preparo mi mate y pongo alguna canción, el resto viene solo. A veces, muy raras veces, me como un bombón para endulzar la inspiración, jajaja

 

¿Crees que todo escritor es un enfermo de vanidad, o de soledad?

No se debe generalizar, estamos de todos en este mundillo. Pero si eligiera, siempre elegiría al más humilde, los vanidosos no me conquistan.

 

¿Te pertenecen todas las frases que has escrito o sientes que has copiado un poco alguna vez?

Creo que todo ya fue dicho en esta vida, solo cambiamos de palabras o emociones. Dependerá del momento en que uses ciertas frases para que tenga el efecto que desees. Con respecto a copiar, lo bueno siempre es bueno «recordar» no copiar. ¿No te parece?

 

¿Qué tratas de esconder de ti mientras escribes?

La frustración de la vida real, las penas y las decepciones. Mientras escribo voy suturando las heridas que fueron dejando las personas a lo largo de la vida. La escritura es magia, es poder ser o hacer lo que en la vida no puedes.

 

¿Cuáles son tu proyecto más inmediato?

Actualmente estoy escribiendo tres novelas a la vez: La última parte de «El disfraz de una mentira» “El secreto de la felicidad”, «Siempre te extrañaré» y «Dulce destino». Tres novelas aptas y necesarias para el corazón. Esto me lo dijo mi mamá cierta vez. Me pareció tan hermoso y por ello comparto con vosotros.

 

¿Cómo te ves dentro de diez años?

Escribiendo…

 

PD: Millones de gracias por esta oportunidad, me ha encantado.

Una entrevista de Teresa Mateo Arenas

 

Quisiera presentarme, mi nombre es María Teresa Mateo, nací en Sabadell provincia de Barcelona allá por octubre de 1960, por lo tanto soy de signo Libra, dicen que el símbolo del equilibrio, dejémoslo ahí. Soy catalana hija de andaluces, de Córdoba concretamente. Nunca destaqué en ningún deporte, ni fui brillante en mis estudios, aunque en mi defensa debo decir, que creo ser la única criatura en el mundo, que hace pellas en clase para irse a leer a la biblioteca. Acabé mis estudios sin pena ni gloria, empecé a trabajar en el negocio familiar y nunca dejé de leer, ni un solo día, la lectura fue (y sigue siendo) mi pasión, hasta que empecé a escribir; Y empecé por casualidad, todo el mundo me incitaba a la locura, yo creí estar más cuerda que ellos, hasta que ganaron la batalla. Aparte de escribir y leer, hago otras cosas: Tengo un negocio de perfumería y estética, estoy casada, y tengo dos hijos.
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