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Soy Nicolás  y me encanta escribir relatos eróticos. …mi imaginación siempre ha sido desmedida por eso siempre presente he tirado hacia adelante con todo lo que me ha acontecido en la vida.
Siempre creí que esto era mi hobby o un pasatiempo en el cual me refugiada en mis ratos de soledad. Y aunque soy muy extrovertido  en la vida no he tenido la suerte de encontrarme mi media naranja, limón o como lo queráis llamar. Bueno miénto,  creí haberla encontrado y me salieron ranas pero esa es otra historia que me lleva aconsejando una buena amiga olvidar….
La cosa es que el otro día como todos los días me fui a desayunar ar a mi cafetería de costumbre.
Me acerque a la barra, di los buenos dias y le pedí un café con media de bollos y aceite de oliva con tomate….todo esto sin levantar cabeza y pillando el periódico del día.
Me senté en un rincón en el que me suelo poner con mi tableta en el que suelo plasmar mis pensamientos, deseos y objetivos para luego crear mis relatos.
Paso como un cuarto de hora cuando se acerco un camarero con la bandeja y me empezó a poner lo que había solicitado….cuando hubo terminado, oí una voz femenina y encantadora….
_  Necesita alguna cosa más,  quiere que le traiga un vaso de agua?
Me quedé  en silencio y dejando de escribir levante mi cabeza sorprendido porque en esa cafetería siempre ha habido camareros chicos…me debí de quedar con cara de idiota por la pobre muchacha se asustó  y enseguida me preguntó;:
_ Le pasa algo? Le he ofendido en alguna cosa? Y esbozo una dulce sonrisa que me cautivó.
Desde ese día, fui por la mañana y por la tarde simplemente para verla y hablar un ratito  con  ella.
Una tarde llegue a la cafetería y me lleve una decepción pues ella no se encontraba trabajando. pregunte a un camarero y me dijo que ya no trabaja allí.  A mi me dio un vuelco el corazón pues es chiquilla estaba sacando lo mejor de mi y se ha ido volatilizando, así como así.  No me lo podía creer. Y ni si quiera sabía su nombre.
Me di la vuelta y salí de allí sin tan siquiera pararme a tomarme el café ya que se me habían quitado las ganas de ello…..vagué por la ciudad sin rumbo fijo  llegando a un parque que había a las afueras. Me senté en un banco,  no sé ni el tiempo que estuve pero se me hizo casi de noche.
Salí de allí apenado por esa pérdida,  sin ser nada era el todo. Esa niña me había dejado el corazón roto y la cabeza aturdida.
Caminaba por la calle Mayor dirección a mi casa cuando vi una silueta femenina que corría gritando. Yo me quede parado pero enseguida reaccione y fui en su defensa pues estaba siendo víctima de un robo.
Al verme el ladrón se dio media vuelta y se fue. Yo me arrime a la mujer y la tranquilice dejándola llorar en mi hombro.  Cuando do se calmó  levanto su cabeza con su melena rubia alborotado de la carrera y me quedé helado. Era esa niña que tanto me estaba haciendo do sufrir por su pérdida.
Ella me contó entre sollozos que el dueño de la cafetería la había despedido y que se encontraba sin hogar y sin dinero. Yo la consola y le ofreci  una  habitación en mi casa y que por supuesto trabajaría para mi llevando la casa y haciendome la comida.
Ella se quedó sorprendida pero bajo la cabeza y dándome las gracias me beso en la mejilla.
Cuando llegamos a casa le enseñe lo que iba a ser  su habitación , le dije donde estaba la ropa de cambio y le fui enseñando el resto de la casa. Le ofreci unas toallas y un pijama mio, para que se  diera una buena ducha y se relajará. Ese día me encargaría yo de hacer la cena.
Ella acepto y se metió en el baño y cerró la puerta. Yo me dirijo a mi habitación para ponerme cómodo y me fui a la cocina para preparar una rica cena.
No sé el tiempo que estuvo duchándose pero a mi me dio tiempo a todo. Así que prepare la mesa para dos  y lleve la comida. Luego me acerque al baño y golpee dos veces con los nudillos y le dije que ya estaba todo listo. Ella contesto un “sí ya voy” tan bajito que casi no la oigo.
Yo me fui al salón y me senté delante de la mesa mirando hacia la puerta esperándola ver entrar. Yo estaba que me salía de gozo…..Quien iba a pensar que esa noche iba a tener tan cerca de mi en mi casa a esta niña que tanto me había hecho sentir escribiendo mis relatos.
Oí un ruido de la puerta de baño y al rato entraba ella con vergüenza pues estaba con mi pijama.
Yo le sonreí y le dije estas bellísima y muy sexy amiga y me reí para romper el hielo. Ella me miro con timidez y se sentó frente a mi.
Cenamos tranquilamente y estuvimos hablando largo y tendido. Lo primero que le pregunte fue su nombre claro porque no sabía como llamarla.
Se llamaba Maria….Mariaaaáaa me sonaba tan familiar. Esa nombre de  mujer de siempre pero tan bonito en ella.
Cuando hubimos comido se levanto a quitar la mesa ya más relajada se dirigió a la cocina. Lo dejo limpio y ordenado y nos fuimos al salón  a ver un poquito de música.
Seguimos os charlando y le ofreció una copa, la cual ella acepto.
Nos fuimos conociendo con el paso del tiempo. Ella era trabajadora y limpia y un encanto de mujer. Yo cada día la veía con distintos ojos. Y creo que a ella le pasa lo mismo.
Un día estando en la cocina entre yo a por un vaso de agua y Maria no se dio cuenta. María sintió un ruido y al darse la vuelta tropezó conmigo cayendo unos cubiertos al suelo. Ella comenzó a pedir disculpas y yo a decirle que no había sido ella. Me agache a ayudarla y nos juntamos las manos a por un  mismo  cubierto. Yo note que su piel, se eriza  y a mi me pasaba lo mismo.  Nuestras miradas se cruzaron y yo no pude aguantar más y la levante hacia arriba abrazandola y sentado la en la encimera.
Allí empezamos a besarnos apasionadamente y desnudandonos el uno al otro.
Nunca lo había hecho de esa manera ni en la cocina ni con tanta pasión.
Ella se dejó llevar y yo no hacía más que decir su nombre mientras que la penetraba una y otra vez oyendo sus gemidos placenteros  y recorriendo todo su cuerpo llenando,o de besos y caricias hasta llegar al estaxis.
Cuando acabamos nos fundimos en un abrazo y nos dijimos que nos amabamos.
De vez en cuando, sigo cogiendola en la cocina inesperadamente nos encanta sorprendernos gratamente.

Photo by rodrigo_perez