El yo interno .

El yo interno .

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Eres aliento en mis noches frías, cuando tú tierna mirada, atraviesa el interior de un alma suplicante.
La eterna caricia que regala, suavidad en una piel ajada por los surcos de la vida.
La dulce sonrisa, que despierta mariposas dormidas en el estómago.
Alegría en la soledad lubrigue que acompaña un destino impuesto.
Hoguera que resucita con su candor, unas cenizas apagadas.
Alas para volar en mis sueños, y alcanzar la cúspide de promesas hechas .
El agua que hidrata las vías, de renovadas ilusiones.
Eres primavera que despierta, a un lánguido otoño.
Eres canción, eres soneto, eres arte sin etiquetas.
Reloj que cuenta mi felicidad, y retrasa provocar agobios .
Eres el ángel que me envuelve, y me ofrece éxtasis hasta un desconocido cielo.
Energía, riqueza, corazón.
Así eres tú ….mi yo interior. Al que escucho , cuando me siento perdida!.

Carmen Escribano.

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Paisajes para recordar.

Paisajes para recordar.

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Nace el día, y el agobio te descarga la energía.
Es sucia y contaminada de cotidianos anejos.
Es hora de emprender camino, para una nueva fusión con tus raíces!
Melodía silenciosa,que descarga acordes armoniosos, en paisajes olvidaos en el tiempo!
Una indómita soledad se prepara, para el disfrute de retinas ansiosas que reciben la belleza del entorno!
Cascageo de agua dulce, cayendo en ramilletes origina una espuma envolvente que suaviza los sentidos!
Los verdes claros se fusionan cón azules cielo, en una amalgama imposible de distinguir .
Sonidos captados en cada registro, son violines que dulcificar el alma!
Y va cayendo la tarde con languidez, como deseando no esconderse tras la incipiente luna ,que la noche regala .
Un sol radiante muere, y se retira a su guarida esperando resplandecer de nuevo!
Es hora de volver, con el recuerdo en la mente, y el sosiego en el corazón!

Carmen Escribano.

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El pecado de la inocencia!

El pecado de la inocencia!

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La piel ardiente en la calidez de la noche.
Cuerpos agotados negaron la sapiente cordura .
La pasión se tornó en caminos encontrados.
Segó el deseo, pero llegó pronto el reproche!

El calor de la sangre en sus venas,
se condensó en frío helado .
Adormeció ilusiónes como cuchillo afilado.
Cortó sus alas, dando paso a decepciones!

Aquellos días donde la inquietud se hizo tortura,
fue su semblante un espejo de agonía.
Destino hiriente anidó en sus entrañas,
y fue la rabia aliada de sus días!

Era la tarde donde las hojas llovían,
ocres hambrientos de un otoño que pesaba .
No había engaño, el instinto presagiaba.
Sin previo aviso su angustia prendió en llamada!

Lágrimas regaron el jardín de la inocencia.
El miedo abrigó la soledad y el desamparo.
Amargura en un trono sin corona.
En el, su cuerpo tocarlo era pecado!

Carmen Escribano.

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El viaje

El viaje

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Soñaba cada noche, con la habitación blanca, donde nada tenía sentido, pero estaba el origen de todo.
Adormecía sus instintos, con el sonido de lluvia llamando en los cristales.
Las voces ordenaban.
Eran los soldados que contaban sus pasos, con ritmo militar.
Acontecian historias fabulescas, donde realidad y ficción, se unían en un canto a la locura.
Traspasaba mundos perdidos, donde los tiranos tenían castigo, y los altruistas paseaban con alas.
Manejaba datos al antojo, de sus expectativas.
Despertaba cansado,
con las heridas que dejan los largos viajes.

Carmen Escribano.

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Pasajeros del futuro.

Pasajeros del futuro.

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Ya no había manchas, en el cielo oscuro.
El aire se respiraba intensamente degradado .
Acaso los techos en las cumbres, se forjaban encumbradas?
Hacia que, para que!
Las vanalidades se volvieron efímeras,
La lluvia mezclada con polvo, convertía
las noches en desamparados paisajes.
Se durmieron los sentimientos, entre relámpagos cósmicos.
Hombres robotizados en busca de la nada .
El tiempo se había parado, no se podía volver atrás.

Carmen Escribano.

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