Dolor en la entraña.

Dolor en la entraña.

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En la página de tu diario que hoy escribes, faltan verbos que acostumbras a poner.
No es que no sepas conjugarlos, simplemente los has desterrado de tu mente, para defenderte.
Plasmar los sentimientos que se adueñan de tu alma, es tarea inmisericorde , imposible de llevar a cabo.
Tienes rota la entraña, cuesta respirar alivio y tocar paz es utopía.
Mirar al horizonte, confunde la vista y nubla el pensamiento.
Las infinitas preguntas que cargas en la mochila de vida, no pueden ser contestadas. Tan solo consejos de providencia llegados, que ayuden
al corazón a saber llorar en silencio.El aprecio del que te quiere, en forma de caricia , podrá ayudar a sanar el dolor que atormenta.

Carmen Escribano.

Entre nostalgias y versos

Entre nostalgias y versos

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Entre nostalgias y versos.

Lo siento amor; hoy no traigo flores.
Sólo traigo nostalgias de Dylan
y versos de Cohen.
He tocado las puertas del cielo…
Y no me reconocen,
igual que en las cantinas,
pero no quiero que llores.
Que no sepan los nombres
de los miserables y los mansos,
me deja sin quejas ni fatigas.
Y solo traigo, ganas de ti…
Un vuelo vago de golondrinas.
y un corazón-colibrí.
Dejé la guerra atrás…
sus truenos, sus resabios y relámpagos.
Y traigo conmigo sus vértigos,
la lluvia, los faros, los oceános
y el aire fresco de la colina.
Me sentí nostálgico…
en el Mar de la soledad.
Y le dí un abrazo a mi luna de barro,
como pertrecho emocional
para que no vuelva a sentir esa inmensidad.
Y para que sepas que te recuerdo y aún te quiero,
te traje agüita del mar de Sabina,
hojas de malva rosa y azahares de duraznos,
porque me recordaron tu piel al tacto.
Y creo que servirán para curarnos
contra la quemazón del invierno,
que viene con dolo entre olvidos y espantos.

Recuerdos.

Recuerdos.

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Los recuerdos se deslizan por las paredes del olvido.
Entre cuerdas deshiladas, entre maltrechos sonidos.

Una imagen que se escapa, otra que llega inmediato.
La negrura del esfuerzo, el desencanto afilado.

Lloran las ganas y
desisten luchas internas.
La recompensa se esfuma, las emociones se llenan.

Las palabras ya no sirven!
Extrañas, son enemigas!
Se repliegan los anhelos, se cautivan
sin medida.

Carmen Escribano.

Recapitulación nocturna

Recapitulación nocturna

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Noche silente: el recuerdo somero
de momentos benévolos pasados
acomoda el reposo a los pesados
párpados pesarosos del guerrero:
placeres que la vida regatea,
dichas escasas, con dolor pagadas,
y palabras amables, rescatadas
para volver mañana a la pelea.
Aúlla un viento seco en la ventana,
pero ninguna voz humana impide
ese pobre repaso de tus bienes,
que, ya casi dormido, te decide
a seguir defendiendo lo  que tienes
en la guerra que librarás mañana.

Oscuridad en la noche.

Oscuridad en la noche.

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Quise preguntar a la noche porque lloraba. Entre la niebla que cegaba sus ojos, me confesó que le asustaba la oscuridad.
Pero tienes aliadas que te dan luz, le contesté.
Las estrellas iluminan tus rincones escondidos. Y la luna besa tu rostro cuando está llena.
Después, miles de luces artificiales consienten que nada escape a tu mirada.
¿No crees noche, que eres un poco egoísta?
De repente mi cuerpo sintió un escalofrío y un manto de soledad arropó mis pensamientos.
¡Quítame esto grité! ¡No quiero sentir está agonía!
Ella, lleno mi mente de ternura al tiempo que dijo… Ves, ¡a esa oscuridad me refería!
Cerré los ojos y abrace a la  noche.

Carmen Escribano.

Promesas.

Promesas.

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Promesas recogidas en el cauce de mil sentimientos que acarician.

Extraña magia, bombea regando las ilusiones de la que ama.

Cada rincón de cielo,
escrito alzando el vuelo de un corazón enamorado.

Puestas de sol esperadas.
Besos buscados en la impaciencia cubriente de la noche.

Sin querer ver realidades contadas,
se desmorona aquello que sentía dueño.

Y cae la nube repleta de enojo. La impotencia es tormenta desatada.

Engaño que sin piedad, encoge las venas. Donde el veneno de la sangre comulga con el infierno.

La risa es llanto.
El llanto es furia.
El odio atropella en cadena, los recuerdos vivientes.

Carmen Escribano.

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