¿Conciencia?

¿Conciencia?

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Un instante que colapsa el espacio

Detiene el tiempo

Creamos un círculo intenso

… Íntimo entre ambos

… Un silencio canturreado

 … Una concienciación imperiosa de juntarnos

Nos besamos

Nuestros labios delataron el celibato del rectángulo que nos atrapaba

Besos húmedos y jugosos

Apasionados y voraces

Mis manos sobre sus pechos

Notaban el latido impetuoso de su ritmo cardíaco

La dureza de sus senos se incrustaba en mi piel como garfios

Acariciaba mi torso

… Sin dejar lugar al desconocimiento

Mi erección iba pidiendo paso

… Sin pedir permiso

Sus sugerentes caderas se amplificaron

Ancladas a mi pelvis se amarraron

Ambos nos habíamos destrozado los pantalones a tirones

Provocando un impetuoso enfrentamiento

La fricción de nuestros sexos producía un dolor espantoso

… Una obligación inmediata

Su cavidad me recibió con agrado

Mi embestida… Dura…. Rápida… Enérgica

Agradeció el recibimiento

Note como flaqueaban sus piernas

Como su anclaje se desvanecía

… Mientras entraba y salía

Ella asumía mis empujes con gritos ahogados

Sus músculos volvieron a tensarse

… Acoplándose de nuevo

Una explosión convulsionó el espacio

Estremeció nuestros cuerpos

Tenso nuestros músculos

… Eyaculamos

… Diseminamos

Desnudos

Exhaustos

Respirado aire cargado

Un aroma húmedo intenso

Un… Sueño

 

LyS

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Momento…

Momento…

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Un punto sin retorno
Un golpe seco
Una subida inesperada de bilis recorriendo el cuerpo
Secos y tiesos… Paraos
… Colgados entre dos plantas del gimnasio

Abrazarnos fue intuitivo
Exposición sin remedio al contraste de nuestros torsos
… Plano vs Puntiagudo

Un repentino azoramiento
Un resquemor en la entrepierna
Un escozor de pensamiento
Abrasados… Empeorado por la contaminación del espacio

Delicado momento… Extraño destino el jugado
Conocidos sin derecho a ser rozados
Únicamente un par de palabras entre ambos
Acomplejados por la soledad en la que habitábamos

Hasta cierto punto embarazosa… Embriagadora
Más por momento que por el abrazo
Ropa estrecha ajustada… Empapada de sudor acumulado
El anterior y el postrero… Emoción, ruborización o deseo

Pegada… Notaba el contacto íntimo de sus cinceles
Endurecían su materia al unísono de la mía… Desatados

la piel erizada por la estimulación compartida
Mi entrepierna endurecida por momentos
La suya….
Ella no protestaba

Mi boca atacó la suya de improviso
Sus labios jugosos atendieron a los míos como huéspedes de lujo

Vapor emanado que envolvía la atmósfera del rectángulo creado
Un flujo recorriendo las esquinas
Buscando desahogo

Envite acelerado

Su piel y su ropa eran una misma silueta transparente a la mirada lasciva de cualquier oponente
Tanto era que prácticamente no debía hacer esfuerzo alguno por imaginármela sin ella
Debajo del top… Pegado cual lapa, dos pechos puntiagudos deleitaban mi mirar
Húmedos y erectos debido al roce de su ropa y sus senos
Una dureza contenida por el elástico
A través del pantalón blanco se entreveía un minúsculo y exquisito triángulo

Un rápido perdón… Una disculpa susurrada
Mientras notaba como se endurecía cada vez más la vena de mi entrepierna… Como aumentaba el volumen de mi entrepierna

Nuestras miradas convergieron un instante
El cruce de nuestras intimidades y nuestros ojos había sido evidente… Recíproco

 

LUCES Y SOMBRAS

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ARDE

ARDE

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A mediodía…

Un día de calor, de esos días que el ambiente está enrabietado, cuerpos sudorosos por doquier, chiringuitos atestados y playas cubiertas de pararrayos.

Vapor que emana de la tierra, arena que arde como el infierno, sin una pizca de aire que alivie mi sufrimiento.

Aburrido, agotado y con la mañana arruinada por el calor, el sudor, la playa atestada y el agua hirviendo, me decido a tomar un tequila antes de comer, un aperitivo en mi chiringuito favorito.

Codazos, empujones y gritos. Como la barra de una discoteca cuando alguien grita “barra libre”.

Después de la guerra mantenida con los vecinos de la barra por un simple tequila, salgo de la playa, entro en la piscina, aún más empapado en sudor y con más prisa por darme un chapuzón y una ducha fría.

Subía los dos tramos de escaleras que conducen a mi apartamento totalmente exhausto, chorreando una mezcla de agua y sudor, un aroma indiscreto que iba dejando a mi paso, un olor varonil, invitación a alguna joven entusiasta.

Entré en mi apartamento, con la necesidad de una ducha fría que me despejara el calor del cuerpo y el atolondramiento de la cabeza. Deseaba quitarme ese picor a sal marina y tumbarme en la cama, sin pensar, sin otra cosa en la cabeza que nada.

Enfilado, directo al baño, sin mayor pausa que la de ir dejando todo tirado a mi paso, y el tiempo de quitarme el bañador y junto con las chancletas dejarla en el lugar exacto donde no debería dejarlo… Pero tenía prisa y no tenía tiempo de discutir con mi perna la potencia del lanzamiento.

Entré en la habitación, tanteando con las manos, buscando el botón de la luz, la claridad del día me había cegado, a oscuras cuerpo y mente, ambos de acuerdo por una vez en todo el verano…

Me quedé mudo, sin habla.

Frotándome lo ojos, como si fuera a cambiar algo de lo que estaba viendo, de lo que estaba ocurriendo en mi cama, delante de mi cara, en este preciso instante.

Allí estaban, ellas…

La chica morena de la urbanización y su mejor amiga. Desnudas, como Dios las trajo al mundo, entrelazados sus cuerpos desnudos, mirándome como pidiendo disculpas o rogando que me tumbara, en ese momento mi mente no focalizaba, ni articulaba mi boca nada que no fuera aliento.

O me había confundido de casa, o estaba soñando, o… Estas cosas no pasan, no te toca la lotería, no ganas en el casino, ni …

Dos veinteañeras en pelota picada, tumbadas en mi cama, mirándome fijamente, y ambas calladas.

No sería por vergüenza, ni estarían escandalizadas, en todo caso, debería ser yo el que estuviera… Flipaba…

Las había visto por la piscina y por la playa. Pero lo que ahora veía en nada se parecía

a lo que imaginara.

Desnudas, acariciándose mutuamente mientras me miraban, mientras observaban como me iba empalmando poco a poco, sin necesidad de imaginar, de soñar, de pensar… Solo miraba, y con eso bastaba.

Allí estaban, en mi cama, observando mi reacción mientras se masturbaban.

Sudorosas y húmedas, no sabría decir si por el calor del día o el de sus cuerpos desnudos sobre mi cama.

Emanaban un olor a sexo, creo que hacía tiempo que me esperaban, y por lo que veía e imaginaba, no habían estado paradas.

La cama estaba mojada, no era por el calor, ni la condensación de la habitación, simplemente era lo que imaginaba… Flujo vaginal y saliva, ambas debían haberse corrido sobre mi cama.

Sus ojos miraban llenos de deseo, de necesidad y de ganas de ser folladas. Nada de besos, preliminares, ni piropos, deseaban batalla. Solo embestidas salvajes, fuertes y descontroladas.

Seguían con las piernas abiertas mientras se tocaban, mientras esperaban que me decidiera y me abalanzara sobre ellas. Yo todavía estaba asimilando…

Sus bocas pedían guerra, sus piernas abiertas pedían caña, todo en sus cuerpos pedía, por pedir, pedía de todo menos que me quedara quieto. Querían, deseaban y necesitaban sexo.

La morena me atrajo hacia ella, cogiéndome la cabeza, me la metió entre sus piernas.

Casi ni respiraba…

Comencé a jugar con su terciopelo rasurado, mientras ella miraba a su amiga con una sonrisa pícara y unos ojos semiabiertos.

Dispuesta para ser degustada, preparada para una buena cabalgada. Mi lengua entraba y salía, sin dejar de moverla de un lado a otro cada vez con menos sosiego, con menos calma.

Una mano en su sexo mojado, frotándola… La otra, por detrás de su espalda. Apretando las nalgas duras y bien formadas, de una chica que se nota que hace ejercicio a diario con su amiga. En el gimnasio o en la cama, lo mismo daba.

Sobando sus nalgas, apretándolas con fuerza para que lo sintiera, para que gritara…

En ese momento de total éxtasis, me pidió ser penetrada.

Iba a ello, pero me detuvo de golpe, pensé que algo malo había hecho, que se arrepentía, que… Nada menos cierto, solo me dijo que lo que deseaba era que la penetrar con los dedos por ambos agujeros, mientras seguía degustando su monte.

Creo que quedo satisfecha, más por lo que su sonrisa decía que por lo que su cuerpo expresaba. Estaba parada, tirada, exhausta…

Yo, empalmado como estaba, necesitaba caña… En ese momento emergió su amiga, de la nada. Había estado quieta, sin decir palabra, observado la escena de la película.

En vivo, detrás de la penumbra, allí había visto en vivo y en directo lo que ella también deseaba… Ser penetrada.

Antes de eso, sin darme cuenta, acercó su boca a la mía. Sabía como su amiga. Sabía y emanaba olor a sexo. Habían estado practicando mientras esperaban…

Me tumbó de un empujón, sin pensar ni por un momento en su amiga.

Esta ya había tenido lo suyo, ahora le tocaba a ella.

La cogió con una mano, mientras la otra se apartaba el pelo que sobre su cara y mi mando caía, y la estorbaba. Se lo fue comiendo poco a poco, con suavidad paulatina, pero con ganas.

Poco más pude hacer, que dejarla hacer…

Extasiado por estas jóvenes veinteañeras, la caña que daban y las ganas de comer y ser comidas que tenían.

Di lo que pude, mientras aguanté.

Una vez acabada la segunda faena y bastante mermado, me fui al baño, una ducha fría y un reposo necesario, mientras ellas se quedaban en la cama y seguían jugando…

Una idea extraña comenzó a recorrerme el cuerpo, mientras más forma la daba, más me empalmaba, pensando… Tanto fue así, que salí de la ducha directo a dar todo lo que me quedaba y lo que me había renovado.

Ya no estaban, se habían evaporado. De la misma forma que habían entrado, se habían esfumado.

Me quede pensativo, demasiado ensimismado para poder recordar lo sucedido, pensar en lo que había pasado. Si había sido todo un sueño, o de verdad, había sucedido.

Necesitaba descansar, asumir y asimilar.

 

Cuando desperté, era totalmente de noche.

No estaba desnudo, como me había quedado, ni destapado… Tenía puesto los pantalones cortos de deporte y la persiana completamente bajada.

Eran las dos de la mañana, como pude ver en el reloj de la mesilla que estaba en la parte derecha de mi cama.

¿Todo había sido un sueño?… Tan real podía ser un sueño, que solo pensar en ello, ya me estaba…

No podía dar crédito a tan mala suerte. Ahora más que un sueño, se convertiría en una pesadilla. Tendría que apartar la mirada de ambas chicas cada vez que me las cruzara. Bajar la cabeza, y no pensar, sobre todo no sacar lo que me imaginaba.

 

Giré mi cuerpo hacia la izquierda de la cama, para dar la luz y poder ver algo de realidad…

Casi me quedo petrificado, al girar sobre mi cuerpo.

 

¡Allí estaban!

¡Ambas!… Con sus cuerpos desnudos y entrelazados.

Atónito como estaba, Salí de la habitación, cogí un cigarro y una cerveza y me senté en la terraza.

 

Ahora, toda la noche en vela y a esperar que alguna de ellas se despertase y me contara…

 

O.

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Estando…

Estando…

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Tu cuerpo

Desnudo

 

Atenazado

Expectante

Inquieto…

 

Tomarte??

… Iluso

 

Imagino

Mis manos

Recorriendo suavemente tu cuerpo

Mi mente

Disfrazando de paciencia mi deseo

 

Pasión atada

Atascada

Mantenida en punto muerto

 

Con suavidad me acerco

Te beso

Te toco

Te acaricio…

 

… Sueño que te poseo

 

Enloquece el animal

Ese que llevo dentro

Deseoso de ti

Incontrolable

Difícilmente lo mantengo sujeto

 

Por no hacerte daño

Por no lastimar tu deseo

Me controlo más de lo que quiero

Más de lo que puedo

 

Muero de ansiedad

Desespero de deseo

Ardo de pasión

Peco en silencio de pensamiento

 

Necesidad de tenerte dentro

Por poseer tu cuerpo virgen

Por abrirme paso entre tus piernas

Atravesar de par en par tu santuario

Y ofrecerte todo lo que tengo

 

Sentir nuestros cuerpos

Desnudos

Húmedos

Unidos

Intensos 

 

Aun no quieres

Demasiado pronto 

 

Yo

Ya no puedo

Demasiada tiempo 

 

Vivir en esta espera

Tanto tiempo

Conteniendo

Me puede…

No puedo!! 

 

Sufro

Por ti

Por mi

Por nuestros motivos

Por nuestras razones

De cada uno

De ambos 

 

Necesitas tiempo

Yo

De deseo muero 

 

Cada vez cuesta más controlar

Las reacciones impulsivas de mi cuerpo 

 

O nos acercamos…

O nos separamos…

 

Si así seguimos

Nos haremos daño 

 

Así es imposible 

 

Tú no quieres

Yo no puedo

 

Imposible seguir resistiendo

 

 

Duele más tenerte y no poseerte

Que perderte 

 

Lo siento…

 

LUCES Y SOMBRAS

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Momento…

Momento…

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Oía sus gemidos susurrándome al oído palabras incompletas

Frases inconexas y gritos ahogados por la ansiedad de la necesidad

Mi mente captaba lo que su cuerpo pedía, exigía, rogaba…

Mi cuerpo obedecía sin reparar en fuerzas ni ganas

Una orgia de deseos imperiosos desatada

Mi cabeza amarrada suavemente entre tus manos

Mirándome sin decir nada

Callada exigiéndolo todo

Con tus ojos rogabas lo que con tu boca callabas

Lo necesitabas

Lo urgías

El deseo te consumía

Deseo pregonabas

Maniobraste… Colocándome en el puno de partida

Allanándome el camino

Librándome de escollos

Abriendo camino entre tus piernas

Dándome permiso

Dejaste que hiciera

Poco a poco

Dibujando su entorno

Delimitando mi campo de batalla

Susurrando palabras inconexas

Degustado su lujuria expuesta

Sus carnosos pliegues sonrosados

Su belleza cristalina por momentos

… Ensanchaba

… Mojada

Abertura acompasada

Movimientos cadenciosos

Me atraían a su llamada

Con la punta dibujaba

Introducía… Movía

… No reprimía

Resucitaba sensaciones olvidadas

Sentía como crecía el flujo

La ansiedad de tu entrepierna

Un vergel convertido en cascada

Una riada en pleno desierto

Un alud de olas espumosas

Tormenta desatada

Esculpiste mi rostro con tu aroma

Lo refrescaste con tu alma

No manaste líquido

Expulsaste sentimientos

Desataste pasiones

Olvidaste recatarte

Sentiste… Reviviste

Soltaste amarras

Esa oscuridad que consumía tu mente

La obligatoriedad que encarcelaba tu cuerpo

Desempolvaste la necesidad de tu alma

Una sonrisa modifico Tu rostro

Una sensación olvidada rejuveneció tus ojos

La expresión de tu mirada irradiaba

embelleció el perfil de tu cara

La imagen que tu rostro reflejaba

Expresión muda… sin necesidad palabras

Desempolvaste tus sentidos

resurgieron sentimientos olvidados con los años

Cerraste recuerdos ancestros

Saliste del convento donde te clausuraron

 

LUCES Y SOMBRAS

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