Clica para calificar esta entrada!
[Total: 0 Promedio: 0]

Me pides que te cuente mis deseos
y yo quiero volver a la inocencia,
cuando la soledad era un columpio
y el vértigo era un monstruo inexistente.

Deseo mariposas
que salgan de mi sangre
y se queden volando alrededor
como blancos soldados invencibles.

Y respirar sin humo
y encontrarme detrás de los disfraces
y no sentir el frío si desnudo utopías
y silenciar alertas

y ser de hierba si el amor me huele.

Deseo caminar sobre anchos equilibrios,
aquietar el temblor de las pequeñas llamas
que apenas iluminan
cuando el miedo oscurece transparencias.

Y una ventana virgen
y un campo de calor
y un libro que me escriba domingos en los párpados.

Y un beso que no llore por la sed.

Y quiero ser de luz en la mirada
de aquel que sepa verme
allí donde se mueren los deseos.