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Se ha encontrado una carta, perdida por más de 250 años, en que Galileo Galilei argumentaba en contra de la iglesia, dicha carta ha sido hallada por casualidad en la biblioteca de Londres, es una carta que le envía a su amigo el matemático de la universidad de Pisa Benedetto Castelli, en la misiva Galileo defendía su teoría de que el sol orbita alrededor de la tierra y no al contrario

Según publica la revista ‘Nature’, el hallazgo fue fruto de una casualidad. El autor de tal descubrimiento fue el doctor Salvatore Ricciardo, de la Universidad de Bérgamo. El académico estaba consultando el pasado 2 de agosto un catálogo en la biblioteca para la investigación de temas que nada tienen que ver con Galileo cuando encontró la carta y, sorprendido, investigó el origen del documento.

La carta perdida ha estado en posesión de la Royal Society, sin que nadie lo advirtiera, escapando al registro de los historiadores de la institución.

Existen dos versiones del documento, uno con un lenguaje mucho más duro que el otro. Y, hasta el descubrimiento de esta carta original, se creía que miembros de la Iglesia habían adulterado el contenido inicial para poder señalar a Galileo. Pero con este hallazgo, se ha podido aclarar que fue el astrónomo el que editó la carta, suavizando sus argumentos.

El documento hallado consta de siete páginas escritas por el científico el 21 de diciembre de 1613, firmadas con sus iniciales ‘G.G.’. En el reportaje de ‘Nature’ cuentan que Galileo cambió el contenido original y envió la carta a Castelli diciéndole que era la primera versión, para que éste la remitiera al Vaticano.

La misiva suavizada trataba de limar tensiones con las autoridades eclesiásticas argumentando que las escasas referencias en la Biblia a los eventos astronómicos no debía ser tomadas al pie de la letra ya que los escribas las ‘traducían’ para que la gente corriente las comprendiera. También trataba de explicar que el modelo heliocéntrico de la Tierra en órbita alrededor del Sol, propuesto por el astrónomo polaco Nicolás Copérnico 70 años antes, no era incompatible con los Textos Sagrados.

Finalmente, Galileo fue condenado y murió en su casa de San Giorgio, en Arcetri. Fue algunos años después cuando su teoría fue realmente confirmada y su trabajo valorado como lo que fue: un cúmulo de grandes descubrimientos de un enorme científico adelantado a su época.