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Paul Simon -Still Crazy After All These Years
 
Es la segunda o la tercera o la cuarta o la quinta vez que escribo sobre esta canción. Cuanto más hablo de ella más me entiendo a mí mismo. Esta composición forma parte de los tiempos en que mi vida parecía una película. La convertí en un himno personal. Contiene un impresionante solo de saxo que está entre el lamento ante el cielo, la ironía etílica y la narración épica de la grandeza inexplicable de la vida. Sí: la inexplicable y también engañosa grandeza de la vida. Un solo de saxo que merece ser escuchado con respeto, quizá de pie, con la mano en el corazón. Dudo que el intérprete, el saxofonista de la versión original, fuera consciente de lo que había hecho, tal como inconscientemente los padres convocamos a la vida y al mundo a nuestros hijos, al engendrarles infinitamente bellos, ignorando que estábamos haciéndolo tan bien, sin comprender el enorme valor de lo que acababa de suceder.
 
Además los arreglos del tema constan de una orquestación al mismo tiempo potente y sutil, como deben ser los verdaderos momentos de lucidez. Y para colmo de bienes, una frase en el estribillo que se convirtió para mí en una declaración de principios: “Still Crazy After All These Years”. Es el título de la canción
 
“Todavía loco después de todos estos años”. Esta es mi bandera raída, mi reivindicación, mi pintada en los muros, mi máxima, mi enseñanza, mi cruz, mi pedrada en el vidrio, el tren que me aleja, mi religión, mi soledad, mi moral y mi herida. El sentido o el sentimiento trágico de mi vida, que diría don Miguel. Seguir loco pase el tiempo que pase: objetivo y batalla. Yo decidí ser así. Continuar fiel a mis sueños, por mucho que quiera entrometerse la realidad en todas mis decisiones. Fiel a mis ideas, a mis pensamientos, a mis maneras, a mis sentimientos y a mí exagerado respeto por mi concepto del bien. Por muy pasado que esté de moda.  Puedo mantenerlo en vanguardia siempre yo solo, porque creo en la resistencia. No se trataba lo de loco de cometer extravagancias, sino de perpetuar la ilusión de los tiempos míticos y no exclerotizarme como me parecía y me sigue pareciendo a mí que le ocurría a la gente con la edad.
 
Este concepto es el que me ha mantenido joven de espíritu. Si mi cabellera sigue siendo espesa a estas alturas del partido, se lo debo todo a esta simbólica canción de Paul Simon y no algún champú con camelos nutrientes. Si he aprendido y aprendo tanto cada día y me ha servido de tanto y de tan poco, es por culpa de este adagio musical, de este axioma vital de mi juventud, de este ideal de pureza de espíritu, de este apotegma de empecinamiento, rozagante de lozanía y sin embargo melancólico, porque la frase lo dice: “…después de todos estos años”. Cuando todavía no tenía pasado porque nada me había pasado aún, yo ya había jurado fidelidad al pretérito. Ya me había adscrito al romanticismo de la nostalgia, aún sin haber hallado por el camino gran cosa que añorar.
 
Y así sigo. Todavía loco, después de tantos años. Yo sigo igual, ilusionado y algunas veces febril, aunque el tiempo, que nos guillotina con delectación de psicópata, vaya estrechando las expectativas.
 
El caso es que la vida no era una película. Y el afán de un hombre no se resumía en una sola canción. La solución al acertijo no estaba en una novela, y además las páginas de sus capítulos se han ido arrugando solas como las hojas de los castaños que veo junto a mi jardín.
 
Asomado a las ventanas de mi confinamiento, muy anterior al coronavirus. He visto que las nubes han llegado y repentinamente,  me ha sacudido una dramática certeza.
 
Y me he quedado muy serio.
 
He optado por salir a la calle a buscar el camino a casa. He querido reencontrarme con la sabiduría que nunca gocé. A recuperar el resplandor que jamás alumbré. A recordar el nombre que nunca tuve.
 
Y mientras pensaba a tientas, te he soñado a ti. Otra vez, te he soñado a ti. Amable, generosa, cariñosa, comprensiva, magnífica. Te he imaginado jugando con mis orejas, riendo sin saber por qué. He vuelto a soñar contigo mientras paseaba junto a mi perro. He llegado a creerme tu existencia. Quizá sean estas las alucinaciones que anuncian la llegada de la muerte. Y en mi fantasía me susurrabas al oído que escuchara “mi canción”.
 
He subido a mi casa corriendo a pescar la balada en la red y una vez atrapada, me ha inspirado todas estas confesiones. Luego he traducido su letra, mucho mejor, por cierto, que las traducciones que he encontrado:
 
Me encontré con mi antiguo amor
Anoche en la calle,
Parecía tan contenta de verme…
Yo simplemente sonreí
 
Y hablamos de los viejos tiempos
Y nos tomamos unas cervezas
 
Todavía loco
después de todos estos años
Oh, todavía loco
después de todos estos años.
 
No soy el tipo de hombre
que tiende a socializar
Parece ser que me apoyo en
Viejos estilos familiares
 
Y no estoy tonto por las canciones de amor
que susurran en mis oídos
 
Todavía loco después de todos estos años
Oh, todavía loco después de todos estos años.
 
Cuatro de la mañana
Cagándola
Bostezando
Anhelando el final de mi vida
 
Nunca me preocuparé
¿Por qué debería?
Todo se va a desvanecer
 
Ahora me siento junto a mi ventana
Y miro los coches pasar
Me temo que haré algún desastre
Un buen día
 
Pero no sería juzgado
Por un jurado de mis iguales
 
Todavía loco después de todos estos años
 
Oh, aún loco
todavía loco
Todavía loco después de todos estos años.
 
Mientras escribía esta entrada, YouTube ha seguido poniendo música de fondo a mis pensamientos. Y al terminar de escribir esto he traducido (con algunas libertades) la canción que estaba sonando en ese momento, también de Paul Simon, interpretada por Garfunkel. ¿Es éste tu mensaje?
 
Bridge over troubled water
(Puente sobre aguas turbulentas)
 
Cuando estés abatido, te sientas insignificante,
cuando haya lágrimas en tus ojos, yo las secaré todas.
Estoy a tu lado. Cuando los tiempos sean difíciles
y amigos simplemente no encuentres,
como un puente sobre aguas turbulentas
yo me desplegaré.
Como un puente sobre aguas turbulentas
me desplegaré.
 
Cuando te sientas decaído y extraño,
cuando te veas perdido,
cuando la noche caiga sin piedad,
te consolaré,
estaré a tu lado.
Cuando llegue la oscuridad
y el dolor te envuelva,
como un puente sobre aguas turbulentas
yo me tenderé.
Como un puente sobre aguas turbulentas
yo me tenderé.
 
Navega plateado, navega.
Tu tiempo empieza a resplandecer.
Todos tus sueños están en camino,
mira cómo brillan,
si necesitas a un amigo,
yo navego tras de ti,
como un puente sobre aguas turbulentas,
voy a aliviar tu mente.
como un puente sobre aguas turbulentas,
voy a aliviar tu mente.
 
Dos canciones dialogan entre sí, como hubiéramos podido hacer tú y yo de haber existido.
 
De haber existido tú.
Y de haber existido yo.