Hace frío, la verdad. Mi cabaña ofrece un aspecto acogedor que queda desmentido por el vaho que mi respiración desprende. Estoy incomunicado. La nieve no me permite ni abrir la puerta. Podría salir por la ventana, pero mi coche está cubierto bajo una espeso alud que por suerte no se ha llevado esta choza. Mi teléfono móvil parece tener una cierta cobertura intermitente, pero no logro avisar a nadie. Mis dedos tiemblan. Me cuesta telefonear. He echado ya los últimos troncos que tenía en la chimenea. Mantengo una llama suave para que no se consuma deprisa. Calculo que tengo fuego para una hora o dos. A partir de ahí, tendré que empezar a quemar las sillas.

little house with snow photo
Photo by vl8189

Es tan bonita esta cabaña por dentro… A pesar de haberse quedado sin electricidad, y de estar tan oscura con este día horrendo. Pero la casa sigue preciosa, iluminada por la tenue fogata de la chimenea. Por ahora no tengo miedo. Hambre sí, ya son tres días… Ya tengo la primera silla preparada, con las patas rotas, listas para convertirse en combustible. Apenas hay algo de papel… Solo un periódico atrasado que he distribuido bajo mi camiseta y pantalones. Aísla muy bien del frío, esto ha sido una gran idea inspirada en los hombres sin casa que pasan las noches en los portales. Pero lo tendré que usar si me quedo dormido y las llamas se extinguen. Si el fuego se apagase… no sé si lograría hacerlo prender de nuevo. Quizás fuera haya doce grados bajo cero… Tengo helados los pies, pese a los mil calcetines que llevo puestos. Todo está muy húmedo. Necesito moverme, pero como tampoco he comido apenas… He abierto la ventana y he empezado a masticar y tragar las hojas de las plantas que tan cariñosamente viene cuidando la propietaria sobre el alfeizar. Muy bien no me siento.

Alquilé esta cabaña para estar solo escribiendo el Desafío Literario.

Quería aislarme… y sí que lo he logrado…
Mi portátil, como mi móvil se quedará pronto sin batería…
Lo peor del caso es que me voy a quedar sin mi sesión de hoy del taller de Enrique Brossa, por videoconferencia. Son unas sesiones magníficas y especiales. Si salgo de esta… creo que no desaprovecharé más mi tiempo. Escribiré más y me apuntaré a sesiones diarias de Enrique Brossa. Puede que dos o tres al día. ¡O cuatro! Y me convertirá en novelista. Me enseñará a expresarme como yo mismo soy. De momento voy a usar lo que me queda de batería para hacer el Desafío Relámpago.

Espero que no sea tarde, porque ahora lo veo todo claro. Escribir… Escribir es importante. Más que comer.

Photo by Hugo-90

Todo empezó en facebook, cuando Enrique Brossa creó Taller de Relatos y Soy Taller. Un día facebook "se cargó" su perfil. Ahora ya hemos superado los miles de amigos que estamos alrededor de la creación de esta website para nuevos escritores que es desafiosliterarios.com. Respecto a lo de miles de amigos, que la palabra miles no destaque más que la de amigos, que es la importante. Aquí disfrutamos nuevos escritores y lectores unidos. Puedes encontrar talleres literarios, libros, lecturas,una red social, correcciones, podcast, vídeos y ayudas para triunfar con tu libro, organizar el lanzamiento de tu obra.... Y montones de proyectos en los que encontrarás el apoyo unánime de todos. Hasta te podemos organizar un crowdfunding. Cuando decimos que lo que te cuento es solo el principio, los que nos conocen saben que esto es exactamente la verdad. Rechaza imitaciones, porque nosotros vamos mucho más allá. ¿Se te ocurre algún motivo para que te quedes fuera de todo? A mí no. Regístrate y publica aquí de una vez, que te necesitamos.
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