Despedida

Despedida

[Total:1    Promedio:4/5]

En mis peores momentos, quiso hacerse presente y no lo dejé acercarse. Quiso ser feliz conmigo y me costó creer que me elegía todos los días. Quizá por miedo, por estupidez de mi parte o por no saber apreciarlo. Cuando quise ver se cansó, dejó de preguntar, paró de llamar. Y hoy, se me fue, un ataque cardíaco nos separó. Casi sin darme cuenta, di por sentado que estaría siempre y no vale de nada que le diga que lo siento, que le quiero, ya no está y yo perdí el tiempo.

¡Papá, tengo miedo!

¡Papá, tengo miedo!

[Total:1    Promedio:5/5]

 

— ¡Papá, papá, tengo miedo! – Por tercer día consecutivo mi hija se despertaba sobresaltada.

— Calma princesa, el monstruo ya no te hará daño.

Y en mi mente resonaban los tres disparos que le di al hombre que le robó su inocencia, tres, y hubieran sido treinta de no haber llegado la policía.

Mi pequeña, cinco años después revive una y otra vez aquella fatídica noche.

Ascuas

Ascuas

[Total:2    Promedio:4/5]

Nos veríamos, algunos años después de aquel entredicho que nos hubo alejado, al uno del otro.
Y descubriríamos que ya no éramos, quienes un día fuimos. Vagando penosamente andaríamos por un corto espacio de tiempo para luego darnos cuenta que la vida pasa, y en ella nos consumiendo.
Cual ascuas que restan de una hoguera, y se van apagando cuando el viento sopla, en una fría tarde, una hermosa tarde de primavera.

Capricho

Capricho

[Total:1    Promedio:4/5]

«Fue entonces que se me prendió la lamparita… Allí, en la sala de emergencias de un hospital. Acariciando la muerte. Besando las manos de la parca, entendí que nunca fui tuyo, ni tú fuiste para mí. Éramos apenas un capricho de la vida.»

Photo by :: De todos los Colores ::

¡Él, será mejor!

¡Él, será mejor!

[Total:1    Promedio:5/5]

«Crece la ola de asesinatos de mujeres y niñas en el país…» – Escucho al periodista, y pienso en la inseguridad, en cómo nos hemos acostumbrado a este tipo de acontecimientos que no son para nada normales.

Corro al cuarto, y abrazo a mi esposa, al verme llorando pregunta qué me pasa. Le pido que apenas se aferre a mí.

  • Te prometo que Mateo va a ser otro tipo de hombre cuando sea adulto. Lo vamos a educar con valores, aprenderá a respetar a las mujeres. Le enseñaremos que no se levanta la mano para herir, que se usa para acariciar, para mimar, para demostrar cariño.

Mi señora me mira, y una tormenta desciende sobre sus mejillas.

  • Nuestro pequeño será un caballero, y nosotros, lo ayudaremos a ser bueno con todos. – Me tranquiliza.

  • ¡Gracias amor, porque sin ti no sé si podría!

  • Claro que sí. No me queda ningún tipo de duda. – Me besa en la frente y se va.

Me despierto, y no consigo parar de temblar.

Me toca criar solo a mi hijo, a mi esposa la violaron y la mataron, hoy volví a soñar con ella, y no será fácil pero sé que nunca dejaré que mi niño se transforme en un monstruo, se lo debo a él, a mi mujer y a todas las que como ella hoy no pueden criar a sus hijos por un ser despiadado que les quitó la vida.

A %d blogueros les gusta esto: