Como reconciliar un paisaje con luna
donde la ventana era el marco preciso,
con aquel recuerdo de farola y esquina
que era el sosiego al final de cada día;
si el primero no logra despedir la noche
sin que te quedes para siempre conmigo
y el segundo regresa por su fuero de memoria.
¿Porqué compite el recuerdo con el aquí y ahora?
si permanece el balance in crescendo
a favor de las más impensadas utopías
y acicatea la bienquerida manía de reinventarse
de la manera más precisa y descarnada
a pesar de los horizontes turbios y convulsos
imaginándote indefectiblemente a mi lado
para vencer de manera decidida y por siempre al olvido.
Que ingrata tarea tiene el corazón del insomne
de buscar en los casilleros del alma un verso sin par
resguardado para la musa que pervive en el mito,
un afán sin vértigo y apacible, de abandono sin duda
como orilla de las aguas de un río que te extraña
cura que te abraza y mece hasta conciliar el sueño en paz
resquicio de solaz sin gravedades, perenne como el ojalá
que el deseo alimentó entre lluvias y tempestades
sin importar que no estés en la ventana y desnuda
y que la remota luz mortecina del farol se apague
cuando el alba niña traiga la menuda luz del sol
y sea la luna renacida la que amanezca a mi lado.

Heredero anónimo de la herencia anímica de los Migueles (Cervantes, Unamuno, Hernández y Ahumada), aunque éste último era campesino resultó ser un padre sabio y mi "Arcángel" de la guarda. Precoz en el arte de salir adelante, aprendí a capotear temporales y empecé a trabajar a los 8 años, en múltiples tareas locales: Pastor, lustrador de zapatos, pizcador de algodón y un largo etcétera. A los 11 años ya era económicamente avieso, "autosuficiente", o al menos eso creía. Soy inmigrante en mi propio país, residente desde los 15 años en tierras lejanas a las que me vieron nacer y, en vez de “rayo”, tengo una "estrella que no cesa", casada conmigo, 3 hijos que son mi mayor orgullo. Benedittiano químicamente impuro, por Mario; quién más. Ingeniero Civil, con 3 especialidades de postgrado, en distintas disciplinas correlacionadas por diseño propio a mi profesión; amo la arquitectura, soy constructor por necesidad, convicción y por terco. Las letras son mi pasión, desayuno y ceno proyectos, de comida tomo agradecido todo lo que Dios pone en mi mesa, soy de carnes magras y huesos malagradecidos, Insomne antes que "soñador" y arreglo "mi" mundo un día sí y, el otro también. Autor de 5 libros de poesía, y una novela inédita, actualmente diseñador de Modelos de Gestión en Políticas Públicas, Asesor de gobiernos locales, con logros nacionales e internacionales, aporte aprendiz de los Derechos Humanos aún zurdos. Admirador incondicional de todos los que hacen y construyen con su letra, amante de la poesía musicalizada, pienso en verso y la rima me gobierna. Amigo dispuesto y solidario a carta cabal y eterna.

Últimos post porRuben Ahumada (Ver todos)

0.00 Promedio (0% Puntuación) - 0 Votos

Comments

Deja un comentario