Tainted love…
Nada me retenía en Barcelona. Todo me recordaba a ti.
Quería huir, Tainted love.
Mis ojos licuados en lágrimas invisibles bajo la lluvia invernal.
Mil cuchillos afilados me atravesaban en los días oscuros,
desolados, infinitos…
La heladora soledad de mis noches larguísimas, sin consuelo.
Dolida y desgastada por culpa de un corazón ya esquilmado.
Enjuta de amor me dejaste, Tainted love…
Nada me retenía y un tren me trajo a Madrid: una nueva ciudad,
un nuevo comienzo lejos de todo.
Yo no ya no te esperaba, mas viniste tras de mí.
En tus brazos y bajo la esfera dorada del sol mi sangre volvió latir.
Me olvidé del pasado, creí de nuevo en tu amor.
Tardes de risas y besos en el Retiro, a los pies del Ángel Caído,
aunque en mi cabeza todavía resonaba Tainted love…
Tainted love, Tainted love, Tainted love…
Reverberan todavía los ecos de la canción, ahora que me volviste traicionar.
Tainted love…
Tan solo quiero olvidar tu nombre mientras duermo y sé que algún día lo conseguiré.
Nunca nos volveremos a ver: adiós para siempre mi Tainted love.

Avelina Chinchilla Rodríguez
Soy médica de profesión (con la especialidad de microbiología clínica) y escritora por afición. He publicado en antologías de relato y poesía. En solitariotengo dos libros de poemas "El jardín secreto" y "Paisajes propios y extraños", un libro de realtos "Y amanecerá otro día" y una novela "La luna en agosto". Cada nuevo proyecto me llena ilusión me hace avanzar.
Avelina Chinchilla Rodríguez

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